Epilepsia y embarazo: un tabú que muchas mujeres ya dejaron atrás [7-10-15]

by herbalife on 07/10/2015

in Embarazo,Epilepsia,Mujer


Epilepsia y embarazo: un tabú que muchas mujeres ya dejaron atrás

Por desinformación, quienes padecen esta alteración cerebral caracterizada por la repetición de convulsiones, tienen miedo a ser madres. Con la medicación adecuada, un 95% de las pacientes pueden engendrar hijos sanos.

“Alrededor del 95% de las pacientes que responden a una monoterapia pueden tener un hijo o una hija sanos”, asegura Stella Maris Ferraro, neuróloga del Servicio de Neurología Infantil del departamento de Pediatría del Hospital Italiano, y especialista en embarazadas con epilepsia.

Esta alteración cerebral, caracterizada por la repetición en el tiempo de las convulsiones, puede aparecer en cualquier momento de la vida. La sufren unas 400 mil personas en el país. Con fármacos antiepilépticos, la mayoría de los pacientes la controlan fácilmente. Sin embargo, cuando una mujer con epilepsia comienza a pensar en ser mamá, muchas veces la enfermedad parece una limitación.

“Nadie habla sobre epilepsia, hay un tabú”, resalta Stella Maris. “En la mayoría de los casos, las mujeres relegan su maternidad por la desinformación”. Uno de los grandes miedos de las pacientes es que sus hijos padezcan la patología. Sin embargo, la epilepsia materna está genéticamente determinada, y aunque se hereden los genes, no todas las generaciones la padecerán.

“El riesgo es del 5 al 10%, es decir, la gran mayoría no la sufrirá”, explica Ferraro.

Otro de los grandes temores es el riesgo de malformaciones en el bebé. En la población general, el riesgo es de entre el 2 y el 3%, y en el caso de las madres con epilepsia, “si el tratamiento es con un solo fármaco antiepiléptico (monoterapia), es de entre el 3 y el 5%, pero con más de uno (politerapia) puede llegar al 10 o 12%, aunque podemos afirmar que alrededor del 95% de las mujeres con epilepsia pueden tener hijos sin malformaciones importantes con la atención preventiva adecuada”, explica Ferraro.

“Tenía mucho miedo a que le pase algo al bebé”, dice Silvina. “La doctora me contó los pro y los contra. Tomaba tres medicamentos y de a poco fuimos cambiando a una monoterapia. Seguí con los controles entre la doctora y el obstetra, y a los nueve meses nació Charo por cesárea”. Hace tres años que Silvina no sufre ataques. “Mi hija pudo heredarla genéticamente y nunca desarrollarla, es decir, que no se manifieste. Y si se manifiesta, sabemos que se puede controlar”, dice, y agrega: “Tener epilepsia no impide ser madre.”

 

.

Comments on this entry are closed.

Previous post:

Next post:


Estadisticas