El asma provocada por el ejercicio puede ser controlada 03-05-2015

by herbalife on 03/05/2015

in Alergia,Asma,Respiratoria,Salud

 

El asma provocada por el ejercicio puede ser controlada

A Chandra Sekhar le encanta montar bicicleta con sus hijos, ir al gimnasio, nadar, trotar y jugar volibol. Pero comenzó a evitar hacer ejercicio porque se quedaba sin aire. El ingeniero informático fue a Cleveland Clinic y allí supo que sufría de asma provocada por el ejercicio.

Durante los pasados nueve meses utilizó un inhalador todas las noches y pudo volver a hacer todos los deportes que quiso. “Ahora soy una persona perfectamente normal”, dice Sekhar, quien reside en Pembroke Pines con su esposa y dos hijos.

“Recomiendo encarecidamente a cualquier persona que padece de asma provocada por ejercicio, que visite al médico y utilice algún tipo de medicamento porque no hay razón por la que deba mantenerse en el hogar y no tener alguna actividad”.

El asma es una condición inflamatoria crónica de las vías respiratorias asociada con episodios recurrentes de tos, sibilancias y dificultad para respirar. De acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, la misma puede ser provocada por factores ambientales, particularmente el humo del tabaco, contaminación del aire exterior, el polvo, alérgeno de la cucaracha, pelo de animales, moho, químicos, fragancias y humedad, así como por ejercicio físico.

Pero cerca del 80 por ciento de las personas con asma la padecen a causa del ejercicio, dice el Dr. Gustavo Ferrer, neumólogo y director del Centro de Tos de Cleveland Clinic en Weston. Para algunas personas, el ejercicio es el único detonador.

Cuando niños o adultos hacen ejercicios tienden a inhalar haciendo respiraciones cortas y poco profundas. Estas llevan el frío y el aire seco a los pulmones resultando en la contracción de los músculos de las vías respiratorias. Las vías respiratorias se estrechan, provocando síntomas asmáticos como toser, sibilancias y dificultad al respirar.

“La nariz es el portero de los pulmones y su trabajo es tener preparado el aire que respiramos para la absorción. La nariz filtra el polvo y calienta el aire, entonces el aire entra suavemente a los pulmones”, explica Ferrer.

“Cuando nos ejercitamos, respiramos con poca profundidad, corto y rápido, así que no permitimos que la nariz haga su trabajo calentando el aire (a la temperatura del cuerpo)”, nos dice. “Así que estamos inhalando una gran cantidad de aire que está algo frío”, lo que puede producir inflamación.

El asma provocada por ejercicio puede ser diagnosticada utilizando pruebas de respiración que miden la función pulmonar y puede encontrarse tanto en niños como en adultos.

“En algunas ocasiones los niños comienzan a padecer de asma a edades tempranas y mejoran cuando llegan a la adolescencia. Pero puede suceder que el asma, provocada por ejercicio, regrese cuando se está en los 20”, dice Ferrer. “El asma no se cura, usted mantiene la predisposición para que regrese en cualquier momento. Pero se puede controlar”.

Los médicos utilizan tanto la terapia de rescate como la preventiva para tratar el asma. Las terapias de rescate incluyen broncodilatadores, como Albuterol, que se utiliza para relajar los tubos bronquiales y aliviar el espasmo en las vías respiratorias cuando una persona tiene un ataque de asma.

Hay otros medicamentos preventivos, como los corticosteroides inhalados, que incluyen Flovent, QVAR, Pulmicort y otros, que están diseñados para usarse diariamente.

Bill Cox, corredor de 69 años de edad, comenzó a tener síntomas asmáticos hace año y medio. Dice que tenía contracciones bronquiales y sentía que no podía recibir suficiente oxígeno cuando corría.

Visitó a Ferrer en Cleveland Clinic y descubrió que padecía de asma provocada por el ejercicio.

Ahora ha vuelto a correr entre 20 y 30 millas, cinco días a la semana. Utiliza inhaladores: Advair dos veces al día y Albuterol 30 minutos antes de correr.

“Ha estado funcionando”, dice Cox, quien está retirado y vive la mayor parte del año en Tamarac aunque los veranos los pasa en Pensilvania. “Soy realmente feliz. Odiaría si hubiese tenido que dejar de correr”.

De hecho, los médicos tienen un arsenal de medicamentos que pueden ayudar a los asmáticos a continuar haciendo ejercicios, dice la Dra. Agueda Hernández, directora médica del Centro de Medicina de Familia del Baptist Health Medical Group en el Baptist Hospital en West Kendall.

“Lo que pretendemos hacer en el tratamiento de asma es que los síntomas del paciente se controlen para que no necesiten el inhalador de rescate con frecuencia”, dice Hernández, quien es también directora asociada de la residencia de medicina familiar en West Kendall Baptist Hospital de la Universidad Internacional de Florida (FIU). “Queremos que continúen ejercitándose porque a largo plazo, el ejercicio es bueno por muchas razones”.

Hernández misma es una “asmática leve, intermitente”, por lo que conoce esto de primera mano.

“Por suerte, tenemos mejores medicinas ahora que cuando yo era niña, y estas pueden mantener los síntomas y el asma bajo control”, menciona.

En efecto, el Dr. Moises Simpser, neumólogo pediátrico y director del Centro de Asma del Miami Children’s Hospital dice que es importante que los padres de niños que sufren de síntomas de asma cuando hacen ejercicio, no impidan que los mismos practiquen deportes creyendo equivocadamente que los están protegiendo. En su lugar, el niño debe utilizar medicamento y continuar con sus actividades, expresa.

“Para los niños que sienten que no pueden respirar, esto no debe ser una excusa para no asistir a educación física o hacer ejercicio”, dice Simpser, quien también es director de VACC Camp, un campamento libre de costo para niños dependientes de medicamentos.

Los medicamentos ayudarán al niño a respirar mejor y a participar en los ejercicios, comenta.

“Creo que todos debemos hacer ejercicio”, dice Simpser. “Y si comienza temprano es aun mejor”.

 

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