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Dietas

La nueva dieta 5:5:5 o cómo adelgazar rápido y sin esfuerzo

Tanto si estás a régimen como si no, debes saber en qué consiste este plan. Es muy sencillo y, lo mejor de todo, podrás perder hasta dos kilos a la semana

elconfidencial.com

La mayoría de la gente incluye en sus propósitos perder peso, y se ponen a ello pero la motivación no les llega a febrero. ¿La razón? Eligen el régimen erróneo. Muy restrictivo y nada adaptado a sus necesidades. Seguro que tú, lector influyente, sabes de lo que hablamos. De hecho, lo más probable es que aunque no estés a dieta, te encuentres tratando de perder esos kilos de más que has cogido en Navidad. No te preocupes: tenemos el plan efectivo que te hará dejar atrás esos gramos que te separan de tener un cuerpo de infarto.

Se trata de la dieta 5:5:5, elaborada por la famosa nutricionista británica Angela Dowden. Su régimen es considerado como la forma “más fácil y saludable” de perder peso. ¿Lo mejor? Que resulta súper fácil comprometerse con él y adelgazar sin apenas poner esfuerzo. La base de la dieta se centra en hacer cinco comidas a lo largo del día. Pero no sirve cualquier alimento: la experta sugiere que dichas porciones deben componer 80 gramos de frutas y verduras, sobre todo verdes, ya que son altas en fibra y bajas en carbohidratos, recoge ‘Woman’s Day’. Cumpliendo solo estas sencillas reglas podrás perder hasta dos kilos en dos semanas, los cuales además no recuperarás.

La base de la dieta se centra en hacer cinco comidas a lo largo del día, compuestas por 80 gramos de frutas y verduras, sobre todo verdes

Un día tipo con esta dieta podría consistir en lo siguiente:

  • Desayuno: un puñado de arándanos y una rodaja de kiwi con yogur sin grasa.
  • Almuerzo: fruta con un puñado de frutos secos (plátano con nueces y pasas, por ejemplo).
  • Comida: filete de salmón con ensalada verde y salsa Tzatziki (lleva pepino y yogur griego).
  • Merienda: fruta con un puñado de frutos secos
  • Cena: chuleta magra de cordero con verduras y cuscús.

Los horarios de las ingestas deben estar repartidos de forma coherente a lo largo de la jornada, esto es, que haya unas 3-4 horas de diferencia entre cada toma. No tendría sentido merendar a las 20 horas y cenar a las 21. Además, las porciones deben tener un tamaño modesto. Lo único que está prohibidísimo en esta dieta son las bebidas azucaradas, cuyo consumo se debe cortar de raíz. Es un régimen muy sencillo y fácil de seguir, solo hay que recordar las simples reglas y llevarlo a cabo. Anímate a probarlo y nos cuentas.

Lo que funciona: 5 comidas al día

Además de elegir bien los ingredientes, el hecho de comer cinco veces al día facilita nuestra carrera hacia el adelgazamiento. Si comemos cada pocas horas, evitaremos que el cuerpo acumule más grasas, porque nuestro organismo, que es sabio, tiende a prepararse para la hambruna cuando bajamos el aporte de calorías bruscamente. Asimismo, al aumentar la frecuencia de las ingestas incrementaremos a la vez el metabolismo del cuerpo, que hará que quememos grasa sin hacer nada.

Comer solo un par de veces al día en grandes cantidades tiende a engordar más que tomar la misma cantidad total pero distribuida en cuatro o cinco ingestas. Si aumentas la frecuencia de tus comidas evitarás los subidones y bajones de azúcar y esa peligrosa sensación de necesitar repentinamente un picoteo dulce. Si pasas horas con el estómago vacío, los niveles bajan demasiado y el cuerpo ‘pide’ un alivio, lo que te lleva a sufrir ansiedad y comer lo primero que pilles.

Diversos estudios han demostrado la eficacia de realizar cinco comidas al día. Uno de los últimos fue este, llevado a cabo por expertos de las universidades de California y Nuevo México, quienes abogan incluso por aumentar a seis las comidas diarias, ya que “la restricción calórica es eficaz en la reducción de la masa corporal grasa y ayuda a perder peso, y el aumento de tomas atenúa los cambios en la masa corporal libre de grasa”. Aunque aún queda mucho por investigar en relación a la cantidad necesaria de comidas diarias, lo que está claro es que nunca comer menos de tres veces al día.

Hermana de la dieta 5:2

Si el régimen 5:5:5 no te convence, seguro que lo hace la dieta 5:2. El plan, que ya ha sido seguido por cientos de personas de todo el mundo, es la hermana mayor de la anteriormente mencionada. La primera se puso de moda en 2013 después de ‘Horizon’, un documental emitido por la BBC en el que pudimos ver al periodista Michael Mosley seguir la dieta al pie de la letra. ¿Lo sorprendente? En solo un mes perdió 6,5 kilos y disminuyó su grasa corporal en un 25%. Además, mejoró sus niveles de azúcar en sangre y colesterol. La popularidad de la dieta 5:2 no ha parado de aumentar desde entonces y todos los ejemplares del libro ‘The 5:2 Fasting Diet’, de Jacqueline Whitehart, siguen estando en la lista de los más vendidos.

Hacer cinco ingestas al día nos facilita el adelgazamiento. Si comemos cada pocas horas, evitaremos que el cuerpo acumule más grasas

La dieta 5:2 consiste en comer lo que se quiera durante cinco días a la semana y reducir drásticamente la ingesta de calorías los dos días restantes. En el caso de los hombres, no se deben ingerir más de 600 calorías, mientras que en el caso de las mujeres se reduce a las 500. Una cantidad realmente baja, ya que la cantidad diaria recomendada es de unas 2.000 calorías. No obstante, parece que funciona, sobre todo si se combina con ejercicio.

Tras el éxito de su primera dieta, Mosley volvió a triunfar con el método HIT. En su libro ‘Fast Exercise’ (Ed. Short Books), el experto asegura que el entrenamiento interválico de series de alta intensidad, conocido como HIT, por sus siglas en inglés, es el mejor acompañante de la dieta 5:2, y juntos forman la combinación perfecta para adelgazar rápido y sin grandes sacrificios.

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La dieta para adelgazar 11 kg en tres semanas que está arrasando

elciudadano.cl

Dieta del astronauta, dieta Mayo, dieta Dukan, dieta de Scardale, dieta del plan F, dieta Prittiki, dieta Hollywood, dieta de Montignac… dietas, dietas y más dietas. El sobrepeso es una pandemia que asola a los países occidentales y, por consiguiente, una oportunidad de negocio ineludible en los tiempos que corren.

Si antes era común ver a famosos anunciando alimentos, la moda ahora es que las estrellas promocionen dietas, siendo sus propios cuerpos un ejemplo de la eficacia del plan desarrollado por un determinado experto. Como ejemplo, figuras como Beyoncé, Jay-Z, Jennifer López, Pharrell Williams, Gloria Estefan o Shakira se han proclamado ahora adeptos del régimen del nutricionista y fisiólogo Marco Borges que promete perder once kilos en tan solo 22 días, casi el doble de peso de lo que auguran otras soluciones. “Puedes controlar tu calidad de vida a través de lo que comes. Si una comilona de Houston como yo puede hacerlo, tú también” asegura la excomponente de Destiny’s Child.

Reflejado en su libro ‘The 22-Day Revolution’, el objetivo del plan es cambiar nuestro estilo de vida. Se garantiza con ello que modificaremos así nuestros genes, estimulando aquellos que benefician nuestra salud, mientras desactivamos aquellos que causan cardiopatías, cáncer o diabetes. Aunque la propuesta es de 22 días, el objetivo es que los hábitos adquiridos se mantengan durante más tiempo. Propugna Borges: “Esforzaros en introducir nuevas y más sanas costumbres y en el día 22 os encontrareis con una versión mejorada de vosotros mismos. Además, si habéis conseguido llevarla a cabo durante tres semanas, podréis cumplirla siempre”. El resultado final, si se llega a mantener la dieta durante tres meses, debería incidir sobre más de quinientos genes.

Modifica tus costumbres

La primera norma de la dieta es comer vegetales (el régimen es exclusivamente vegano). La segunda: come solo productos que provengan directamente de la tierra, es decir, alimentos biológicos.

Cualquier producto procesado o que haya sufrido alteraciones en el laboratorio queda automáticamente excluido. Nuestro cuerpo realiza un gran esfuerzo para digerir dichos alimentos que dañan nuestra capacidad para degustar sabores auténticos y que provocan problemas estomacales derivados de sus aromas y conservantes artificiales. Otros alimentos contraindicados por Borges son la soja y todo lo que contenga gluten. Las frutas y verduras, por el contrario, darán pie a que el cuerpo se concentre en desintoxicarse.

Los alimentos solo pueden ser biológicos. (iStock)

Frutas y verduras son ricos en carbohidratos complejos, pero pobres en grasa. Comer solo vegetales permite cumplir con facilidad la norma impuesta de ingerir un 80% de hidratos de carbono, un 10% de grasas y un 10% de proteínas al día. Si lo que se desea es adelgazar con más celeridad, los cereales y las legumbres deben limitarse a la primera comida del día y al almuerzo para que las calorías consumidas se quemen con la actividad de la jornada.

Tercer punto: hay que realizar solo tres comidas al día y llevar a cabo la cena por lo menos dos horas antes de ir a la cama. Si se opta por prescindir de la última comida, ofreceremos además al cuerpo la capacidad de consumir las reservas de grasa acumuladas. Es imprescindible comer con moderación, tomando conciencia de las señales internas que nos envía nuestro organismo.

La actividad física no podía tampoco quedar excluida. Las indicaciones dadas permitirán volver a programar nuestro organismo, mientras que el deporte conseguirá que el proceso se alargue en el tiempo. Por dicho motivo son imprescindibles al menos treinta minutos de ejercicio al día.

Por último, nada de refrescos ni alcohol. La base líquida de la dieta se resume exclusivamente en agua. Si queremos añadir algo de sabor, el té o el limón son óptimas opciones, eso sí, ni una cucharadita de azúcar en las bebidas.

Los comunes mortales opinan sobre la dieta

En Estados Unidos existe la posibilidad de llevar a cabo la dieta a través de dos opciones: preparar tú mismo los alimentos o pedir, a través de internet, que te los traigan a casa. Esta segunda opción debería llegar en breve a nuestro continente.

Con el propósito de bajar al mundo real, vamos a dejar a un lado la opinión de personajes célebres, para comprobar los efectos sobre la gente de a pie que se ha atrevido a probarla.

La periodista Lesley Messer eligió la opción de elaborar las recetas en su cocina. El motivo no podía ser otro que el económico: tres comidas al día durante tres semanas tienen un coste total de 600 dólares. Lesley cuenta que al inició se sentía con el estómago vacío y que odiaba la comida. La mayor presión provenía de seguir a rajatabla las indicaciones del libro, resultándole muy difícil conciliar las obligaciones de su trabajo y de su vida social con la elaboración de los platos propuestos, sin olvidar, por supuesto, la necesidad de dedicar un tiempo a la actividad física. En el caso de tener que comer fuera, muchos restaurantes que se declaran vegetarianos elaboraban las comidas con huevo o con mantequilla, lo que rompía con las normas de Borges. Todo ello llevo a Lesley a tener que violar inevitablemente la dieta de vez en cuando.

A pesar de lo prometido por Borges y por la propia Beyoncé, Lesley reconoce que si bien se sintió físicamente bien durante la dieta, le resulta imposible asegurar si de verdad sintió el incremento de energía que se promete con su cumplimiento. Por último, por lo que respecta al cambio de comportamiento, que garantiza que tras 22 días serás capaz de controlar completamente lo que comes, la periodista reconoce que desde el punto de vista personal sí se sintió con un mayor poder para controlar los alimentos que podía ingerir, pero ciertos encuentros sociales, como las cenas con los amigos, hacen que se presenten demasiadas tentaciones difíciles de soslayar.

A los amantes de la comida les será difícil acostumbrarse a las cantidades. (iStock)

Michelle Persad eligió, por el contrario, comprar los alimentos a través de la página web. Ella se declara una amante de la comida y quizás ello le supuso una dificultad añadida para limitarse a tomar exclusivamente los platos que le iban llegando.

Desde el tercer día, Michelle sintió algo que le era muy difícil de eludir: hambre, mucha hambre. Con todo, reconoce que con el paso de los días el cumplimiento de las normas se fue haciendo más asequible. A diferencia de la experiencia relatada por Lesley Messer, Michelle sí sintió un aumento de su energía, asegurando que la comida se había convertido en auténtico combustible para su cuerpo y que los resultados en la productividad de su trabajo fueron evidentes.

La conclusión de Michelle es clara: no volvería a realizar esta dieta, si bien no descarta tomar las comidas sugeridas en periodos puntuales, mucho más breves de los veintidós días indicados.

Las experiencia de estas dos mujeres nos sirve, en definitiva, para sopesar de una manera más objetiva las opiniones favorables de los famosos que circulan por internet. Hay que reconocer que no son negativas, pero sí que nos hablan por lo menos de los contras que no escucharemos en palabras del autor o de las estrellas implicadas.

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¿Me hará daño una dieta sin gluten?

Está de moda dejar de comer gluten porque supuestamente es “más saludable”, pero no siempre es así

laopinion.com

¿Una dieta que cambia vidas o simplemente una moda? Las ventas de productos libres de gluten están creciendo en todo el mundo.

En Reino Unido, por ejemplo, el 7% de los adultos afirman que evitan el gluten debido a que sufren una “alergia” o una “intolerancia”, según la consultora internacional Minte. Otro 8% señala que lo evita como parte de un “estilo de vida saludable”.

Es cierto que comer gluten puede generar serios problemas de salud para quienes sufren de la enfermedad celíaca (EC). Pero, ¿tiene algún beneficio para el resto de la población evitarlo o es solo una manía que incluso puede llegar a perjudicar nuestra salud?

¿Cuáles son los riesgos de comer sin gluten?

Para la mayoría de las personas una dieta sin gluten no traerá ningún beneficio. Es más, podría generar algún riesgo para la salud si uno no sigue con atención lo que come.

El trigo, el centeno y la cebada integral contienen el salvado, germen y endospermo de los granos y por lo tanto contienen gluten. Son muy nutritivos, aportan fibra, hierro, vitamina B y calcio.

Los alimentos libres de gluten fueron hechos con granos refinados y por lo tanto solo contienen el endospermo y son menos nutritivos. Por eso, si estás pensando abandonar el gluten y hacer una dieta TACC (sin Trigo, Avena, Centeno, Cebada) es importante que comas otros granos como la quinoa y el alforfón.

El crecimiento del mercado libre de gluten ha generado enormes ganancias, pero algunos de los productos son criticados por contener niveles altos de grasas y calorías.

¿Qué puede producir una reacción al gluten?

Si efectivamente consumir pan o pasta o cualquier otra cosa que contenga gluten te hacen sentir mal, puede ser que tengas una alergia, pero también es posible que se trate de una intolerancia o una enfermedad autoinmunológica. Si es tu caso, es posible que padezcas uno de estos tres males:

–    La enfermedad celíaca (EC)

Es una dolencia digestiva seria, de origen genético, que dura toda la vida, en la que el sistema inmune se ataca a sí mismo, dañando las paredes del intestino delgado, cuando se ingiere gluten.

El resultado es que el cuerpo no puede absorber correctamente los nutrientes de los alimentos.

La EC no es una alergia alimentaria ni una intolerancia, es una enfermedad autoinmune. No hay cura y la única solución es seguir una dieta libre de gluten de por vida, incluso si sus síntomas son leves.

Hay dos a tres veces más casos reportados de la enfermedad celíaca en mujeres que en hombres.

 –   Alergia al trigo

Es una reacción a un elemento dentro del trigo (no necesariamente al gluten) y suele ocurrir segundos después de consumirlo. Si eres alérgico al trigo quizás pueda seguir consumiendo cebada y centeno.

Además, los productos libres de gluten podrían seguir causándole una reacción alérgica si contienen otras partes del trigo.

–    Intolerancia al gluten

Es más común que la EC y la alergia al trigo. La intolerancia al gluten no involucra al sistema inmune, no es genética y tampoco pareciera dañar al intestino.

Existe un debate sobre si el gluten es el culpable o si el problema podrían ser otros componentes que dejan de consumirse cuando se adopta una dieta libre de gluten. Por ejemplo, si cortas el gluten de tu dieta seguramente dejes de comer carbohidratos refinados y los beneficios para tu salud que puedas sentir podrían estar asociados a esto.

Los síntomas de intolerancia a los alimentos suelen aparecer de manera más paulatina que las alergias, muchas veces tardan horas en manifestarse luego de haber comido.

¿Cuán saludables son los alimentos libres de gluten?

Si padeces de EC o tienes una intolerancia al gluten no quiere decir que tu dieta deba ser pobre. Hay ingredientes que son mejores que otros. He aquí algunos de ellos, así como ideas para usarlos.

    Pastelería:

– Harinas libres de gluten. Las harinas hechas de tapioca, papa o arroz tienen más carbohidratos y menos proteínas que la harina de trigo. Sin embargo, la harina de garbanzo tiene mucha proteína y fibra, y es baja en carbohidratos.

Para cocinar tortas sin gluten lo mejor es hacer una mezcla de harina casera con nueces. Las almendras, los pistachos y las avellanas son ideales, ya que contienen muchas proteínas y vitaminas B y E, y son bajos en carbohidratos.

La harina de sorgo o de tapioca le agrega suavidad a la masa, lo que es ideal para las tortas más livianas.

Las avenas libres de gluten y las harinas hechas con esta avena funcionan muy bien para hacer galletas y muffins (magdalena, ponqué).

Las harinas de papa pueden caer pesadas y las de garbanzo tienen un leve gusto amargo.

– Aglutinantes. Las harinas de trigo y centeno suelen usarse como aglutinadores. A falta de ellas se puede utilizar para hornear goma guar o goma xantana (o ambas combinadas).

La goma guar viene de una semilla asiática y la goma xantana es producida por un microorganismo. Se agregan al aceite cuando uno cocina. El polvo de hornear contiene gluten y por tanto debe ser reemplazado por una versión sin TACC.

– Polenta. La polenta está hecha de maíz seco y molido y tiene menos proteínas que la harina de trigo, pero aporta muchas vitaminas y minerales. Es muy absorbente y se puede utilizar para humedecer las tortas.

– Cereales. La mayoría de los cereales del desayuno contienen algo de trigo y gluten. Puede reemplazarlos con avena, copos de maíz y granola.

– Salsas y condimentos. La salsa de soya, los aderezos para ensalada, el ketchup y la mayonesa suelen contener gluten, al igual que el caldo deshidratado. Sin embargo, en todos los casos hay alternativas sin TACC. Mire bien las etiquetas.

– Snacks. Muchos aperitivos como las papas fritas o los pretzels contienen gluten. Se pueden reemplazar con rosetas de maíz, nueces, semillas o papas fritas libres de gluten.

– Bebidas alcohólicas. Ciertas bebidas como la cerveza y los licores pueden estar hechos de granos que contienen gluten. En vez puede tomar jerez u oporto, y también hay versiones de cerveza que son libres de gluten.
Y es importante…

Aunque muchas personas se autodiagnostican celiaquía, una alergia al trigo o una intolerancia al gluten, los expertos creen que hay muchos casos leves de EC sin diagnosticar.

Si experimentas síntomas es importante ir a ver a un médico para descartar la enfermedad, en especial si tienes una historia familiar del mal.

De acuerdo con el Sistema Nacional de Salud británico (NHS por sus siglas en inglés) seguir comiendo gluten en esos casos puede llevar a complicaciones serias que incluyen la osteoporosis y la anemia, ya sea por falta de hierro o de vitamina B12. Aunque es menos común, la celiaquía no tratada también puede generar algunas formas de cáncer.

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Estos son los alimentos que deben estar en las dietas veraniegas

El verano llegó y los alimentos nutritivos deben estar en la lista de compras para mantener el cuerpo sano e hidratado en esta estación del año. Sin gastar dinero puedes incluir los siguientes productos en tus comidas y sentirte saludable.

24horas.cl

Comenzar las dietas en verano parece difícil, pero no es necesario desgastarse a la hora de pensar en qué y cuándo comer.

Una buena idea es aprovechar los alimentos naturales que ayudan directamente al organismo y a su funcionamiento. Es por esto que debes conocer los “Must Have”, aquellos productos saludables que deben estar en las dietas veraniegas, según el sitio imujer.com:

Palta

Es un producto con alto porcentaje de potasio y uno de sus principales beneficios es ayudar al cuerpo para mantenerse con energías. Además contiene ácidos grasos que permiten cuidar tu corazón.

Incluirla en el desayuno o en el almuerzo permitirá que no sientas hambre en unas horas.

Chía

Estas pequeñas semillas son más poderosas de lo que se cree. Contienen proteínas, fibra y omega-3, nutrientes perfectos para cualquiera de las comidas del día y saciar el hambre.

Puedes consumirla con yogurth o mezclarla con ensaladas para el almuerzo.

Las nueces

Este fruto seco es rico en proteínas, omega -3 y fibra. La mejor hora para ingerir este alimento es en un snack a mediodía, ya que quitará el deseo de comer y equilibrará tu organismo antes de una comida.

Incluirla en la dieta diaria ayudará a balancear tu peso.

Apio

El apio contiene altos niveles de agua lo que permite liberar rápidamente toxinas dañinas del cuerpo, dado que es un diurético natural y ayuda a que la coagulación de sangre sea la correcta.

Agregarlo varias veces en la semana, en el almuerzo o cena, mejorará el flujo de sangre.

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Conoce los 10 mitos sobre las dietas

El bioquímico de Clínica Origen, Sebastián Salinas, desmitifica errores que se comenten al realizar dietas y entrega consejos para adelgazar de forma correcta.

cooperativa.cl

Llegó la primavera y todos corren por dietas express para eliminar los kilos que sobran para poder llegar al verano con una figura esbelta y tonificada. Es en ese momento cuando se buscan milagrosas fórmulas que permitan bajar muchos kilos en pocos días: este es el primer gran error.

El bioquímico y gerente general de Clínica Origen, Sebastián Salinas desmitifica algunas ideas erróneas que existen y que incluso hacen más difícil una dieta.

1. Es necesario eliminar los carbohidratos: Este es uno de los errores más comunes y es que para perder peso no es recomendado suprimir ningún grupo de alimentos, sino disminuir su dosis y no preferirlos durante las noches.

2. Realizar ayuno: Este es otro mito, pues al eliminar comidas diarias, lo que se está haciendo en definitiva es disminuir la tasa metabólica generando todo para una futura resistencia a la insulina. Es recomendado comer cada 3-4 horas, de tal manera de mantener al organismo con un buen nivel de glucosa en la sangre y estar siempre con el metabolismo activado en estado anabólico.

3. Deporte sin una dieta balanceada: Muchos piensan que por pasar largas jornadas en el gimnasio, tienen la libertad para comer de todo en grandes cantidades y que se logrará igual el resultado esperado, pero esto también es falso. Realizar ejercicio sin acompañarlo de una dieta adecuada se traduce en malos resultados y efecto rebote. Siempre se deben combinar ambos, pues el ejercicio sin dieta no funciona.

4. Realizar dietas de moda: No porque una amiga nos recomiende hacer una dieta, que a ella le funcionó, es una buena idea realizarla. Muchas de estas, son restrictivas y lo único que lograrán es hacernos perder masa muscular la que después nos será muy difícil de recuperar.

5. Los productos “light” no engordan: Esto es un verdadero mito. Nuestra recomendación es evitar productos altamente procesados. Respecto a los light, muchas veces estos productos pueden seguir siendo poco saludables y nos harán engordar de igual manera, por lo que es preferible consumir los “Diet”.

6. Los tratamientos para adelgazar en poco tiempo son más efectivos: Esto es falso, pues en realidad es todo lo contrario. Bajar mucho de peso en un mes es malo, ya solo se pierde masa muscular. Si quisiéramos perder dos kilos de grasa por semana deberíamos quemar 14.000Kcal adicionales a lo que quemamos normalmente, lo cual es muy poco probable.

7. Eliminar por completo el azúcar: Esto es falso, pues éste es un producto que puede ser consumiendo en pequeñas cantidades y no es necesario eliminarlo 100% de la dieta. El problema es que sin darnos cuenta aumentamos la dosis y terminamos comiendo con exceso. Es por esto que es mejor no consumirla para no llegar a ese punto, pero se puede sustituir por sucralosa.

8. Hay algunas verduras prohibidas en las dietas: Ninguno de estos están prohibidos, sino que están todos permitidos. Los alimentos prohibidos son aquellos altamente procesados y de mala calidad, que no tiene valor nutricional. Lo que si ocurre, con los alimentos naturales, es que las porciones se limitan, por su contenido en carbohidratos, grasas o azúcares.

9. Dos litros diarios de agua, solo de agua: Es lo más común escuchar que para bajar de peso es muy importante estar hidratado y consumir varios litros de líquido diarios, pero muchas veces se dice que debe ser exclusivamente agua, lo que no es cierto. Esta dosis también puede remplazarse por té por ejemplo, solo no debe tener un alto nivel de cafeína.

10. Eliminar las frutas por alto contenido de azúcar: No se deben eliminar, siempre es bueno consumir una manzana o cualquier otro fruto de esta familia. Son una increíble fuente de carbohidratos, vitaminas, minerales, flavonoides y antioxidantes, convirtiéndolos en un excelente alimento.
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Cambiar hábitos

A pesar de estar cada vez más cerca del verano, el experto reconoce que esta es una muy buena época para comenzar, ya que todavía hay tiempo de hacer las cosas bien.

Recomienda siempre asesorarse por especialistas, ya que de esa manera nos aseguramos de que se está haciendo correctamente y que los kilos que perderemos no vamos subirlos nuevamente.

Para bajar de peso de forma correcta es fundamental “cambiar los hábitos, pues fueron estos los que nos llevaron al sobrepeso. También combinar la rutina de ejercicios con la dieta, la que debe tener una pauta de alimentación balanceada y que contenga la menor cantidad posible de alimentos procesados”, explica el bioquímico Sebastián Salinas.

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[23-8-15]

10 mitos de las dietas

Comer de noche engorda, el té verde ayuda a rebajar, saltarse una comida al día acelera la pérdida de peso. ¿Lo has escuchado antes? BBC Mundo te cuenta algunos de los mitos y realidades sobre los regímenes para perder kilos.

24horas.cl

Hay varios elementos a considerar cuando se hace una dieta para que sea efectiva.

En algún momento nos ha podido pasar. Unos kilitos de más nos molestan y queremos deshacernos de ellos.

Para lograrlo -con mucho esfuerzo por lo general- recurrimos a alguna dieta e incluimos recomendaciones de conocidos o consejos que hemos escuchado o leído en algún lugar.

Pero en torno a las diversas opciones dietéticas para perder peso, hay creencias erróneas y acciones que algunos toman, pese a no ser efectivas para lograr que la balanza refleje el peso que queremos.

“Hacer cambios a largo plazo y modificar nuestro estilo de vida es la manera ideal de combatir los kilos de más porque conduce a una pérdida de peso permanente”, le dice a BBC Mundo la doctora Lucy Chambers, especialista en alimentación de la Fundación Británica de Nutrición.

Y añade: “Es más efectivo hacer cambios graduales a los que podamos ceñirnos por un largo período de tiempo. Idealmente, el cuerpo debe perder entre 0,5 y 1 kg por semana”.

Teniendo en cuenta ese aspecto, a continuación recopilamos algunos de los mitos más frecuentes al hacer una dieta.

1. Ciertos alimentos sirven para quemar grasas

El repollo, el apio, la toronja, el té verde, los pimientos picantes… Puede que no sea la primera vez que escuchas que estos alimentos ayudan a eliminar la grasa, y probablemente puedas añadir otros a la lista.

Pero según la Fundación Cardíaca Británica (BHF por sus siglas en inglés), no es el caso. No hay ningún tipo de comida que tenga propiedades especiales y que pueda quemar la grasa de más que hay en el cuerpo.

2. No se debe picar nada entre comidas

De acuerdo a la misma organización, esta premisa también es un mito.

Picar ciertos alimentos entre comidas ayuda a controlar el apetito.

No hay problema con comer algo ligero en el medio de las comidas principales siempre y cuando se trate de un refrigerio o un tentempié sano, como algún vegetal, una fruta o yogurt bajo en grasa.

Es útil porque ayuda a controlar el apetito.

3. Comer de noche es lo que engorda

La hora a la que se consume un alimento particular no es lo que determina el aumento de peso, son las calorías.

Si se consumen más de las que se deben, se ganarán kilos adicionales, no importa si esto ocurre en la mañana, en la tarde o en la noche.

En esto coinciden tanto el Centro de Salud de la Universidad de West Virginia, en Estados Unidos, como la publicación médica estadounidense WebMD, que añade que no existe ninguna prueba de que cuando se come tarde en la noche, se engorda.

4. Los carbohidratos son malos

Este tipo de alimentos son un componente fundamental en nuestra dieta, que incluyen azúcares, almidón y fibra.

“Nuestro cuerpo necesita los carbohidratos para obtener energía, y particularmente para que el cerebro y los músculos funcionen. El Departamento de Salud del Reino Unido recomienda que al menos la mitad de la energía que incluimos en nuestra dieta tiene que venir de carbohidratos almidonados”, explica Chambers, de la Fundación Británica de Nutrición.

5. Mientras menos grasas comas, mejor

La especialista de la Fundación Británica de Nutrición explica que contrario a lo que muchos puedan creer, se recomienda que al momento de hacer una dieta el 35% de la comida que proporciona la energía provenga de las grasas.

No se sugiere seguir un régimen alimenticio bajo en grasa o que elimine completamente el consumo de grasa.

Lo que hay que tener en cuenta, resalta Chambers, es que como hay diferentes tipos de grasa, el tipo que se ingiera es lo que hace la diferencia. Lo ideal es reemplazar la saturada con la que no lo es, ya que la última ayuda a reducir el colesterol en la sangre, que está relacionada con el riesgo de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.

En relación con el tema de las grasas, también hay que tener en cuenta el siguiente mito:

6. Los productos bajos en grasa ayudan a perder peso

Los alimentos que se venden con esas características suelen incluir mayores cantidades de azúcar, sal y almidón que aquellos que tienen todos los componentes regulares.

Esto ocurre para compensar el sabor que pierden cuando se les quita o se les reduce la cantidad de grasa.

Con este tipo de alimentos también existe el riesgo de consumir más porciones –en cantidad y frecuencia- de las que se comerían con la versión regular.

Esto ocasionaría una ingesta de calorías mayor, lo que definitivamente no ayuda a eliminar esos kilos de más.

En cuanto a los productos que se mercadean afirmando que no tienen azúcar, lo que suele ocurrir es que se endulzan con concentrados de jugos de fruta, por lo que se termina consumiendo la misma cantidad de calorías que con el original y, además, no hay ninguna ganancia desde el punto de vista nutricional, de acuerdo con el Centro de Salud de la Universidad de West Virginia.

7. Tomar mucha agua = chao kilos

El agua es fundamental para el organismo, pero no por eso se debe asumir que al aumentar su consumo se perderá peso.

Aunque es bueno tomar más de este líquido al hacer una dieta, porque ayuda a evitar otras bebidas que contienen azúcar, esta única acción no contribuye a eliminar esos kilos extra, hay que tomar otras medidas.

De lo contrario, afirma WebMD, no habrá ninguna diferencia.

8. Algunos tipos de azúcar son peores que otros

La publicación referida con anterioridad también indica que hay investigaciones que demuestran que el cuerpo absorbe de manera similar el azúcar regular, la miel y los endulzantes que se hacen con almíbar de maíz que se convierte en fructosa.

Como referencia, es bueno considerar que las calorías que se adquieren con una cucharadita de cualquiera de estos productos oscilan entre 48 y 64.

9. Saltarse comidas hace la dieta más efectiva

No es cierto. Las consecuencias de esta medida es que te sientas más hambriento, lo que a su vez lograría que consumieras más alimentos en tu próxima comida.

De hecho, según algunos estudios existe una conexión entre la obesidad y saltarse el desayuno.

Varias organizaciones, entre ellas el Instituto Nacional de Enfermedades Digestivas, del Riñón y la Diabetes, en EE.UU, están de acuerdo en este punto.

10. Lo que funciona para perder peso, son los ejercicios intensos y prolongados

Se trata de otro mito porque la actividad física de baja intensidad también consume calorías.

Está muy bien ir a un gimnasio, pero la BHF señala que caminar, arreglar el jardín y las actividades que se suelen hacer en el hogar, hacen una gran diferencia.

Arreglar el jardín también es una actividad que ayuda a perder peso, no solo los ejercicios de alto impacto cuentan.

En cuanto a este tema, el Centro de Salud de la Universidad de West Virginia también apunta que el ejercicio no transforma la grasa en músculo debido a que ambos tejidos están compuestos de células diferentes.

Se quema la grasa y se desarrolla el músculo, así que lo que se puede hacer es perder uno y ganar el otro, pero no convertir el primero en el segundo.

Y, finalmente… cuidado con los productos que prometan la casi milagrosa pérdida de muchos kilos en muy poco tiempo. Cualquiera que sea su composición, es extremadamente difícil que esa predicción se cumpla.

Además, puede ser peligroso para la salud porque en ocasiones, los que se basan en hierbas o componentes naturales, no han pasado por los procesos de verificación científica correspondiente para garantizar que al consumirlos no hay riesgos para el organismo o que son efectivos.

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