From the category archives:

Nutricion

¿Qué tan griego (y saludable) es el yogur que estás comiendo?¿Qué tan griego (y saludable) es el yogur que estás comiendo?

Un análisis del Poder del Consumidor mostró que el yogur grieygo OIKOS no es tan saludable como presume.

huffingtonpost.com.mx

Si últimamente has preferido comer yogur griego que yogur natural porque, según la publicidad, es más saludable, lamentamos decirte que es un error.

La organización El poder del consumidor analizó uno de los yogures más famosos que se comercializa con la leyenda de griego: OIKOS, de Danone.

En los últimos años el yogur estilo griego se ha hecho famoso porque es más bajo en carbohidratos que uno normal, además contiene más proteína.

Sin embargo, lo que la organización encontró en OIKOS no fue exactamente muy saludable porque detectaron un alto contenido de azúcar, casi 3 cucharadas cafeteras de azúcar en poco más de ½ taza.

{ Comments on this entry are closed }

¿Dietas ‘detox’ para adelgazar o ‘desintoxicarse’? No, gracias

¿Dietas 'detox' para adelgazar o 'desintoxicarse'? No, gracias

¿Te has creído que tus riñones y tu hígado no son capaces de eliminar por sí solos las toxinas que ingieres de los alimentos y que no son útiles para el organismo? Este es uno de los argumentos que “exprimen” las compañías que comercializan los zumos detox, pero que la ciencia se ha encargado de desmentir

hola.com

Desde hace unos días, en la publicidad aleatoria que aparece en Internet, me persigue una empresa de zumos detox que promete que sus productos ayudan a adelgazar por 50 euros al día. Como soy mujer y tengo entre 30 y 40 años (tampoco es plan de concretar), Google ha decidido que soy el público objetivo para esta empresa. Google también ha debido de suponer, por cierto, que me sobran algunos kilos… y el dinero.

Lo que no sé si sabe Google y, desde luego, no querrán saber en la empresa de zumos, es que yo no estoy intoxicada. Afortunadamente, tengo dos riñones y un hígado que se encargan de depurar eficientemente todas las sustancias que ingiero con los alimentos y que mi cuerpo considera que no debe acumular. Y, si alguna vez mi cuerpo no fuera capaz de hacerlo -en caso de que me dé por beber lejía o merendar metales pesados-, donde debo acudir para que me “desintoxiquen” es al hospital y no a una tienda online de batidos.

 

Científicos de Harvard aseguran que las dietas detox no son necesarias para ‘limpiar’ el organismo

Hace casi diez años la Escuela de Salud Pública de Harvard difundió un artículo explicando que este tipo de dietas depurativas o limpiadoras no eran necesarias. Según los investigadores, el cuerpo humano puede defenderse muy bien, y él solito, de la mayoría de agresiones ambientales. Pero hay más. El pasado mes de mayo, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos publicaba otro artículo insistiendo en lo mismo y añadiendo que el organismo responsable de la regulación de alimentos y medicamentos del país, la FDA, ha tomado medidas contra algunas empresas de venta de estos productos. ¿Los motivos? El primero, que estos batidos contenían ingredientes potencialmente dañinos para salud; y el segundo, que prometen lo imposible.

Ahora os preguntaréis: ¿por qué, entonces, a algunas personas les funcionan estas dietas detox? No hay magia. Se pierde peso porque consumiendo estos productos se sigue un régimen hipocalórico. Además, se dejan de consumir alimentos procesados, ricos en azúcares y en grasas poco saludables, incluso se deja de beber alcohol. Por tanto, es lógico que el que realiza la dieta pueda experimentar, a priori, una sensación positiva. Sin embargo, como no es posible vivir eternamente bebiendo batidos, una vez que se recuperan los viejos hábitos, el peso también se recupera.

{ Comments on this entry are closed }

La leche desnatada puede reducir el riesgo de depresión

Descubren que los productos lácteos bajos en grasas pueden favorecer nuestra salud mental.

muyinteresante.es

Aunque los síntomas de depresión varían de uno a otro individuo, pueden incluir tristeza continua, sentimientos de desesperanza, culpa o impotencia, irritabilidad, fatiga, problemas para dormir y pensamientos de muerte o suicidio. Ahora, una investigación llevada a cabo por expertos de la Universidad de Tohoku (Japón) ha descubierto que los productos lácteos bajos en grasa pueden beneficiar a la salud mental.

Para su estudio, los investigadores se propusieron examinar cómo el consumo de ciertos productos lácteos bajos en grasa afectaba individualmente en el riesgo de desarrollar síntomas de depresión.

Contaron con la participación de 1.159 adultos de entre 19 y 83 años, siendo la mayoría mujeres.

Los participantes informaron acerca de la frecuencia con la que consumían leche y yogur bajos en grasa y grasa entera en un cuestionario dietético, sin incluir queso, mantequilla y otros productos lácteos. Únicamente leche y yogur. Luego, los síntomas de la depresión se evaluaron utilizando una escala de 20 elementos a la que respondieron los voluntarios. El equipo identificó síntomas depresivos entre el 31,2% de los hombres y el 31,7% de las mujeres.

En comparación con los adultos que no consumían productos lácteos bajos en grasa, los que tomaban leche desnatada y yogur bajo en grasa entre 1 y 4 veces por semana tenían menos probabilidades de tener síntomas de depresión. Estos resultados se mantuvieron después de explicar posibles factores de confusión, como la edad, el sexo, la dieta, el estilo de vida en general y el estado de salud.

“Los resultados actuales indican que una mayor frecuencia de consumo de productos lácteos bajos en grasa puede estar asociada con una menor prevalencia de síntomas depresivos”, explica Ryoichi Nagatomi, coautor del trabajo.

Pese a los resultados, el equipo concluye que se necesitan estudios adicionales para identificar los mecanismos subyacentes en el vínculo entre la ingesta láctea baja en grasas y un menor riesgo de depresión.

El estudio ha sido publicado en la revista Social Psychiatry and Psychiatric Epidemiology.

{ Comments on this entry are closed }

Lista para llevar al mercado: Alimentos para tener un corazón sano

healthfinder.gov

Cuando se trata del corazón, lo que comes importa mucho. Sigue estos consejos para comer alimentos que te permitan tener un corazón sano:

Come menos grasas saturadas y grasas trans. Aléjate de las carnes con mucha grasa, los alimentos fritos, las tortas o pasteles y las galletas.
Reduce el consumo de sodio (sal). Busca marcas de sopa, verduras enlatadas, refrigerios y carnes frías que contengan poco sodio (low sodium) o que no tengan sal adicional (no salt added).
Consume más fibra. La fibra se encuentra en las verduras, las frutas y los granos integrales.

Lleva la siguiente lista la próxima vez que vayas de compras al mercado.

Frutas y verduras

Come una variedad de frutas y verduras. Para ahorrar dinero, compra frutas y verduras congeladas o enlatadas, o que estén en cosecha.

  • Verduras frescas, como tomates, repollo y  brócoli
  • Hortalizas de hoja verde para las ensaladas, como espinaca y col rizada
  • Verduras enlatadas que contengan poco sodio (sal)
  • Verduras congeladas sin mantequilla ni salsas
  • Frutas frescas, como manzanas, naranjas, plátanos guineos, peras y duraznos
  • Frutas enlatadas en jugo al 100% en vez de almíbar
  • Frutas congeladas o secas sin azúcar adicional

Leche y productos lácteos

Busca productos lácteos descremados o semidescremados. También puedes escoger leche de soya enriquecida con calcio.

  • Leche descremada o semidescremada (al 1%)
  • Yogur descremado o semidescremado (opta por los que tengan menos azúcar adicional)
  • Queso (que contenga 3 gramos de grasa o menos por porción)
  • Leche de soya sin grasa o con poca grasa, enriquecida con calcio

Panes, cereales y granos

En el caso de productos que tengan más de un ingrediente, asegúrate de que el primer producto de la lista sea trigo integral u otro grano integral.

  • Pan de trigo integral al 100%
  • Cereales para el desayuno que contengan granos integrales, como la avena
  • Granos integrales, como el arroz integral o silvestre, la cebada y el trigo partido (bulgur)
  • Pastas de trigo integral u otros granos integrales

Carnes, frijoles, huevos y nueces

Escoge cortes de carne magros y otros alimentos que contengan proteínas.

  • Pescado y mariscos
  • Pechuga de pollo y de pavo sin pellejo
  • Carne de cerdo: pierna, paletilla, lomo
  • Carne de res: pierna o nalga, solomillo, lomo, carne molida extra magra (por lo menos al 93%)
  • Frijoles, lentejas y chícharos (alverjas)
  • Huevos y sustitutos del huevo
  • Nueces y semillas sin sal

Grasas y aceites

Disminuye el consumo de productos que contengan grasas saturadas y busca productos que no tengan grasas trans.

  • Margarina y otros productos de untar (blandos, en tarro o líquidos) sin grasas trans
  • Aceites vegetales (aceite de colza [canola], oliva, cacahuete [maní] o ajonjolí)
  • Aceite de cocina en espray
  • Mayonesa con menos grasa (light)
  • Aderezos para ensaladas que contengan aceite en vez de cremas

{ Comments on this entry are closed }

6 errores comunes al leer la información nutricional de los alimentos

Es tan fácil cometerlos por tener la información equivocada, y aún más fácil es perjudicar la salud de tu familia sin saberlo.

familias.com.

Una nutrición equilibrada no siempre supone consumir productos reducidos en calorías. La mejor forma de mantener una dieta sana es informarnos acerca de los productos que consumimos. ¿Sabes lo que estás comiendo? Aprende correctamente a leer las etiquetas de lo que consumes.

Calidad no siempre es cantidad. Para comenzar, una dieta equilibrada supone un balance entre porciones adecuadas y nutrientes esenciales. Cuando hablamos de dieta no siempre nos referimos a los planes alimenticios para bajar de peso sino a los hábitos diarios en nuestra nutrición.

Cuando estamos cuidando nuestra salud y nuestra figura es habitual leer la etiqueta de los alimentos. Siguiendo algunos consejos y aprendiendo a leer la información nutricional lograrás un perfecto control de lo que comes sin caer en algunos errores comunes.

1.Contar sólo las calorías

Es habitual que lo primero que se mira en la etiqueta de los alimentos es el valor calórico. Si bien es cierto que el dato es importante, también es cierto que, lo que se debe lograr es habituarse a comer porciones pequeñas. Tal vez el costo calórico sea elevado, pero si tan sólo comes una ración no sea demasiado en la sumatoria de las calorías diarias. Que un alimento sea más calórico que otro no siempre significa que engorde más o sea menos nutritivo. Un ejemplo es el caso de las nueces, que cada 100grs aportan unas 600 calorías. Parece demasiado, sin embargo con unas 4 o 5 nueces utilizadas como colación, estarás aportando la ración diaria recomendada a tu cuerpo con tan solo 70 calorías.

2.Confiar ciegamente en todo lo “light”

Uno de los errores más comunes es creer que los productos bajos en calorías ayudarán a mantenernos en peso. En verdad, es usual que como son dietéticos comamos de más pensando que “no engordarán”. Así es como comes porciones de más sin tener en cuenta que estas igualmente sumando calorías.

3.” Sin azúcar agregado”

La leyenda “sin azúcar agregado” suele ser muy confusa. Ésto no significa que no tenga azúcar, sino que tal vez el alimento ya está azucarado y no tiene azúcar extra. De todas formas muchas veces esto no es cierto ya que además del azúcar natural de los alimentos los fabricantes suelen usan jarabe de maíz, glucosa, fructuosa, melasa, que terminan confundiendo aún más al consumidor.

4.Bajo en sodio, no quiere decir sin sal

Cuando un alimento es reducido en sodio normalmente la cantidad que le reducen es mínima, por lo que es muy importante tener en cuenta la dosis de sodio que tiene ese alimento. Para aquellas personas que llevan una dieta hiposódica debido a problemas cardiovasculares, es importante elegir aquellos alimentos que no superen los 200mg cada 100 gramos de producto.

5.Cuidarse de las grasas (no todas son malas)

No todas las grasas son malas, de hecho la grasa es un elemento necesario para el funcionamiento del cuerpo. Aunque el aporte de grasas sea cuantioso, vale mirar qué tipo de grasas aporta el producto. Si la mayoría de las grasas son saturadas esto quiere decir que es desaconsejable para la salud. En cambio, cuando se trata de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados, ésto será beneficioso para el organismo en general.

6. Consumir más de una porción

Por lo general la información nutricional brinda valores del producto cada 100 grs y por cada porción individual. Lo ideal es siempre mirar siempre la columna de los aportes por porción, ya que nos dará un valor más apropiado a lo que consumiremos. Por lo general siempre comemos más de una ración de lo que indica el producto, así que es menester tener en cuenta eso para poder sacar un cálculo adecuado de las calorías ingeridas.

Tómate unos minutos cuando compres alimentos y mira con atención la etiqueta de los productos. De una correcta nutrición, entre otros factores, dependen nuestras funciones vitales y una buena salud física y psíquica. Si lo tomas como hábito, luego de un tiempo te acostumbrarás a leer los rótulos y ya sabrás qué estás comiendo, así podrás elegir a conciencia los alimentos más beneficiosos para tu cuerpo.

{ Comments on this entry are closed }

Claves nutricionales para prevenir y reducir la obesidad en los hombres

El sobrepeso puede estar atentando contra la salud de la población masculina

elnuevodia.com

¿Por qué la obesidad masculina se sigue viendo como “un mal menor” y se presenta con eufemismos exculpatorios, como “barriguita cervecera” o “la curva de la felicidad”, que le ayudan a gozar de un mayor grado de aceptación social?

¿Por qué la obesidad del varón se acepta como algo normal y se justifica porque “es sabido” que ellos beben más alcohol, frecuentan restaurantes por motivos de trabajo, comen durante las reuniones, hacen vida social en bares y apenas hacen dieta?

Rubén Bravo, portavoz del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) y experto en nutrición y gastronomía, no ofrece una respuesta para estos interrogantes, pero tiene claro que “quitar importancia a un problema de salud, no hace que se resuelva por sí solo”.

“El número de hombres que visita nuestras consultas en busca de solución a su estado de obesidad es significativamente menor (21%) que el de mujeres (79%)”, explica el experto de este instituto.

“Pero entre 1975 y 2014 el número de hombres obesos se ha triplicado, y la cantidad de mujeres obesas solo se ha duplicado”, señala Bravo en referencia a un estudio publicado en 2016, coordinado por el Imperial College de Londres y que involucró a 20 millones de hombres y mujeres adultos de 186 países.

“Al analizar los datos estadísticos podemos corroborar que la obesidad masculina aumenta a un ritmo superior a la femenina en todo el mundo de manera general y que cada vez son más los hombres con altos niveles de grasa corporal y, por tanto, en riesgo de padecer todas las enfermedades que esto conlleva”, confirma Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO.

Ellos engordan diferente

La naturaleza del sobrepeso se muestra de forma diferente entre ambos sexos, según los especialistas.

En los hombres empieza a desarrollarse a partir de los 35 años, acompañado por un cambio hormonal conocido como “hipogonadismo” relacionado con la disminución de testosterona, mientras que en mujeres el golpe importante suele darse a partir de la menopausia, entre los 48 y los 52 años, según el instituto IMEO.

“El aumento de peso en hombres se caracteriza principalmente por la acumulación de tejido graso a nivel abdominal, lo que se denomina obesidad de tipo androide”, explica Estefanía Ramo, nutricionista de ese instituto.

Esta grasa acumulada en “la barriguita” de los hombres, es la grasa visceral (aquella que envuelve los órganos vitales), es la más peligrosa para la salud y la que va a dar lugar al Síndrome Metabólico (SM), asociado a una mayor prevalencia de patologías crónicas.

Algunas de las patologías asociadas al SM y que limitan las expectativas y calidad de vida de la persona son: la hipertensión arterial, la diabetes mellitus tipo 2 e insulinoresistencia, el hígado graso, la cardiopatía coronaria, el cáncer, y las enfermedades respiratorias y osteoarticulares, según los expertos de IMEO.

Para mantener la línea

Existen cinco claves nutricionales encaminadas a controlar la obesidad y prevenir el síndrome metabólico en los hombres, cuyo patrón alimentario tiende a incluir carnes, arroz, pasta, pan o alcohol, así como “comida rápida”, snacks, platos listos para calentar y productos animales reconstruidos.  La nutricionista Estefanía Ramo explica cada una de estas reglas que debes seguir en tu vida diaria.

1. Aumenta los alimentos de origen vegetal y la fibra soluble (frutas, verduras, legumbres, avena) que ayudan a disminuir el colesterol.

2. Asegura el aporte de calcio, vitamina D, vitamina K y magnesio, para mejorar la salud ósea, aumentando el consumo de lácteos no enteros, pescados azules, verduras de hojas verdes o alimentos enriquecidos.

3. Recuerda los alimentos proteicos, dando prioridad a la proteína vegetal (legumbres, cereales, frutos secos) y a las carnes que sean magras, sin grasa.

4. Reduce o modera el consumo de alimentos grasos, sobre todo de grasas saturadas (que inciden en el riesgo cardiovascular) y aumenta el consumo de grasas poliinsaturadas, como los omega 3, que ayudan a prevenir las dolencias cardiovasculares y que se encuentran presentes en pescados azules, aceites vegetales, nueces y semillas.

5. Haz ejercicio físico. Esto es muy importante porque reduce la pérdida de músculo, aumenta el gasto calórico y fortalece los huesos, a la vez que mejora la salud cardiovascular, la presión arterial, resistencia aeróbica, autoestima y niveles de estrés, entre otros.

Opciones saludables

Consultadas sobre algunas situaciones concretas y cotidianas en las que los hombres pueden tomar medidas para prevenir el sobrepeso, las nutricionistas Carmen Escalada y Estefanía Ramo, sugieren lo siguiente:

En lugar de consumir productos ultraprocesados como pizzas, “nuggets”, salchichas o repostería procesada, es preferible comprar la mayor variedad posible de productos frescos, para reducir el consumo de grasas poco saludables, azúcares y sal, acudiendo a los mercados tradicionales.

En vez de beber refrescos, azucarados o edulcorados, o zumos cuando tenga sed, opta por agua o infusiones que, además de hidratarnos, también hacen que reduzcamos considerablemente nuestro consumo de azúcar.

No disfrutes de deportes solo a través del televisor o las gradas de un estadio, mejor practícalos, teniendo en cuenta que su variedad es inmensa: interiores o al aire libre, individuales o en equipo, de más o menos intensidad o impacto.

No te muevas siempre en carro por el hecho de ser más cómodo y rápido, pues de vez en cuando conviene desplazarse a pie o en bicicleta en las distancias más cortas, lo cual nos ayuda a mantener la línea y a apreciar la diferencia entre una vida activa y una sedentaria.

Deja la costumbre de saltar comidas y pasar muchas horas sin comer y comienza a consumir meriendas para que al comer no tengas tanta sensación de hambre ni estés ansioso. Ingiere menos cantidad y elige opciones más beneficiosas.

En lugar de comer papas fritas o galletas saladas, prepárate aperitivos saludables como unos “crudités” (hortalizas crudas cortadas en forma de bastón) de verduras, con salsa de yogur y especias.

{ Comments on this entry are closed }

Los 10 mejores alimentos para prevenir la osteoporosis

La alimentación y el sedentarismo favorecen la aparición de osteoporosis. Pero la clave no reside en aumentar el consumo de lácteos, como se suele recomendar.

Martina Ferrer.-cuerpomente.com

Nuestros huesos son un tejido vivo que constantemente absorbe o libera calcio, según necesite el organismo. La osteoporosis surge cuando el cuerpo no es capaz de producir suficiente hueso o reabsorbe demasiado, y en ello influye mucho la alimentación.

Básicamente nuestros huesos están formados por calcio, proteínas, entre ellas colágeno, agua y otros minerales como magnesio y fósforo. Ciertas vitaminas como la K2 y la D ayudan a fijar el calcio en el hueso.

Por otra parte, el exceso de azúcar y de proteínas, los refinados, el café, el alcohol y la sal pueden hacer perder masa ósea.

10 alimentos ricos en calcio para prevenir o frenar la osteoporosis

Tradicionalmente se nos ha dicho que para fortalecer nuestros huesos hemos de aumentar nuestro consumo de lácteos. El problema de los lácteos es que además de calcio, tienen mucho fósforo. Este es indispensable, pero en exceso compite con el calcio y evita que se fije correctamente en los huesos. Es decir, los lácteos no solo son prescindibles, sino que pueden llegar a ser contraproducentes.

Pero el calcio no sólo está en los lácteos. La dieta vegetal es idónea ante la osteoporosis. Existen fuentes vegetales de calcio que se asimilan mejor que los lácteos.

1. Sésamo negro

Estas semillas son ricas en antioxidantes y calcio, el mineral más necesario para los huesos.

Lo ideal son 2 cucharadas al día. Se puede hacer tahini y usarlo en infinidad de preparaciones dulces y saladas.

2. Alga kombu

Posee abundantes vitaminas y minerales, como la mayoría de verduras del mar, y es ideal para enriquecer sopas y caldos. También puedes cocer los cereales y las legumbres con un trocito para hacerlos más digestivos.

Añade un trozo seco, de unos 2 dedos, a todos tus caldos y cocciones de cereales y legumbres.

3. Almendras

Los frutos secos contienen altos niveles de calcio, especialmente las almendras. Aprovecharás más sus nutrientes si las activas remojándolas previamente en agua.

Toma 1 puñado al día, a ser posible con un remojo previo de 8-12 h en agua para activarlas.

4. Judías azuki

La Medicina Tradicional China las aconseja junto a la soja negra para fortalecer los huesos, por sus proteínas y antioxidantes. Bien cocidas resultan muy digestivas e introducen variedad en la dieta.

Tómalas 2-3 días a la semana, hervidas con verduras o en forma de paté.

5. Col kale

Las coles en general son especialmente ricas en calcio de alta disponibilidad. La kale, además, es muy versátil: puedes hacerla al vapor, marinada en ensalada o en forma de chips deshidratados, por poner unos ejemplos.

Te recomendamos que tomes 4-5 hojas cada día, en caldos, ensaladas, chips o cualquier otra variación.

6. Naranja

Tomar con frecuencia alimentos ricos en vitamina C, como la naranja, favorece la formación de colágeno, necesario para la formación de hueso.

Toma una o dos naranjas, 5-6 días a la semana.

7. Nueces

Son una buena fuente de omega-3. Estos ácidos grasos influyen en la actividad de las células formadoras de hueso, con lo que pueden disminuir el riesgo de fracturas.

1 puñado de nueces al día, crudas tal cual o con un remojo previo para hacerlas más digestivas.

8. Dátiles

Son muy nutritivos. Comerse dos al día, por ejemplo de la sabrosa variedad Medjoul, aporta minerales, proteínas y vitaminas que favorecen la formación de tejido óseo y el buen funcionamiento del organismo. Además satisfacen la necesidad de dulce a cualquier hora.

Tomando 2-3 al día ayudaras a prevenir la osteoporosis.

9. Cereales integrales

Son mucho más nutritivos que las versiones refinadas. Algunos aportan más proteínas que otros, y todos resultarán más digestivos si se remojan en agua mineral 8 horas y se cuecen con alga kombu.

Tómalos 3 veces por semana, introduciendo variedad.

10. Espinacas

Son ricas en vitamina K2, otra vitamina que interviene en la formación de hueso. Además, las hojas verdes en general contienen una gran cantidad de calcio y minerales necesarios para el tejido óseo.

Tómalas 2 veces por semana como plato principal o guarnición.

{ Comments on this entry are closed }

Legumbres, el ingrediente de la innovación alimentaria

La versatilidad de este alimento como ingrediente funcional permite el uso de proteína de legumbre o harinas de garbanzo o guisantes en diversos productos. Poseen hidratos de carbono de bajo índice glucémico, son ricos en fibra, bajos en grasa, muy saciantes y no llevan gluten

larazon.es

El reino vegetal está de moda y prueba de ello es que las últimas tendencias en alimentación saludable se decantan más por una dieta en la que predominen los ingredientes vegetales frente a los animales. Precisamente y según datos de la consultora Mintel «Global Food and Drink Trends 2017», del período 2010-2011 al período 2015-2016 el vegetarianismo ha aumentado en un 25 por ciento y el veganismo ha crecido un 257 por ciento. En este sentido, el doctor Pedro L. Prieto-Hontoria, director de Postgrados e Investigación de la Universidad SEK-Chile, explica que «propiciará un aumento de productos a base de vegetales, frutos secos o semillas, con el fin de tener una mayor salud. Así, el auge de las bebidas vegetales como la “falsa leche” creadas a partir de legumbres, almendras o nueces vendrá acompañado de nuevos formatos, con diseño vanguardista de vegetales listos para cocinar “ready to eat” o para un consumo “on the go”».

Dentro de esta corriente vegetal, las legumbres juegan un papel esencial por su riqueza nutricional. Según el experto, «tienen un papel fundamental en la innovación alimentaria debido a su gran versatilidad como ingrediente funcional siendo parte de productos de panadería o bollería, el uso de proteína de legumbre o harinas de garbanzo, guisante, en este sector puede ayudar a mejorar su perfil nutricional y adaptarse a la tendencia de “etiqueta limpia”, ya que se puede reducir el contenido de grasas saturadas». Las posibilidades de las legumbres no se limitan a ser un ingrediente funcional. Prieto-Hontoria insiste en que «conocemos “carnes vegetales” como las hamburguesas y albóndigas de soja, tofú, seitán, y el tempeh que están en nuestros supermercados y nos aportan un alto contenido de proteína, en ocasiones incluso mayor que la carne. Toda esta variedad de productos realizados que tienen como base las legumbres hacen que la dieta de una persona vegetariana sea más variada y completa, pudiendo cubrir los requerimientos de proteína esenciales, para que nuestro organismo funcione correctamente. Para el año 2030, se prevé un alto consumo de productos altos en proteína y de origen vegetal. De ahí que estén surgiendo muchos productos en base a legumbres en diferentes países como mayonesa, pasta, mantequilla entre otros».

Nutritivos

Desde el punto de vista nutricional las ventajas de los productos con legumbres ricos en proteínas frente a otros similares son considerables. «Los hidratos de carbono son de bajo índice glucémico, alto contenido en fibra, sin gluten, bajo contenido en grasa, aporte de vitaminas del grupo B, hierro y tienen un gran poder de saciedad». Todo esto es posible gracias a que las bondades de la materia prima, las legumbres, cuentan con aval científico. En concreto, tomar tres raciones a la semana tiene efectos en la regulación de los niveles de glucosa en pacientes diabéticos, en la disminución de colesterol, de marcadores inflamatorios asociados a la obesidad, e incluso una reducción en los niveles de presión arterial en hipertensos entre otros. De hecho, un reciente metaanálisis publicado en la «Revista American Journal of Clinical Nutrition» realizado por diferentes entidades de Canada muestra que el incluir legumbres en la dieta puede ser una correcta estrategia para la pérdida de peso, sin influir en una restricción calórica.

Asimismo, las legumbres pueden ser un gran alimento para disminuir la malnutrición proteica en países en desarrollo. En este sentido, un reciente estudio publicado en la revista «The Journal of Nutrition» muestra cómo se ha podido mejorar los niveles de hierro y la anemia, en mujeres ruandesas gracias a un consumo de alubias biofortificadas con hierro. Según Prieto-Hontoria «este estudio abre un abanico de posibilidades para mejorar la malnutrición en países con problema de anemia y malnutrición proteica, siendo una solución costo-beneficio muy buena como política de salud pública».

{ Comments on this entry are closed }

¿El café también puede activar la salud del corazón?

En pruebas de laboratorio, la cafeína bloqueó la respuesta inflamatoria, pero no probaron causalidad

healthfinder.gov

La cafeína de su taza matutina de café quizá haga más que simplemente despertarlo… también podría ayudar a reducir el tipo de inflamación que se vincula con los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, sugiere un nuevo estudio.

Los investigadores encontraron que un mecanismo inflamatorio se activaba en ciertos adultos mayores, aunque no en otros. Cuando estaba altamente activado, las personas con frecuencia tenían una presión arterial alta y arterias rígidas.

Pero en experimentos de laboratorio, hubo evidencias de que la cafeína bloqueaba ese proceso inflamatorio.

Pero nadie afirma que la taza matutina de café es una panacea contra el envejecimiento.

Aún así, los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué estudios anteriores han vinculado una ingesta más alta de cafeína con una vida más larga, apuntó el investigador líder, David Furman, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

El cuerpo humano “probablemente tenga cientos de vías” que contribuyen a la inflamación crónica y a varias enfermedades, según Furman.

“Identificamos una de ellas”, dijo.

Furman añadió que otras sustancias, aparte de la cafeína, podrían influir en el proceso inflamatorio. Apuntó al ejemplo bien conocido de los ácidos grasos omega 3 (unos nutrientes que se encuentran comúnmente en el pescado graso), que pueden aliviar la inflamación.

Una investigadora que no participó en el estudio también desaconsejó dar demasiada importancia al hallazgo sobre la cafeína.

Lo “realmente importante” es que el estudio apunta a algunos “objetivos” moleculares para nuevos tratamientos para combatir la inflamación crónica, aseguró Gabrielle Fredman.

Fredman es profesora asistente en el Colegio Médico de Albany, en Albany, Nueva York, y beneficiaria de la Federación Americana de Investigación sobre el Envejecimiento (American Federation for Aging Research).

Hace mucho que los investigadores creen que la inflamación de bajo grado duradera contribuye a la mayoría de enfermedades crónicas relacionadas con la edad, incluyendo la enfermedad cardiaca, la artritis, la demencia y muchos tipos de cáncer.

Fredman anotó que los medicamentos antiinflamatorios existentes tienen efectos secundarios, incluyendo la supresión del sistema inmunitario, que no son deseables en los adultos mayores.

Comentó que los científicos intentan desarrollar tratamientos que se dirijan a los culpables específicos del proceso de inflamación crónica.

No está claro si la cafeína podría ser uno de esos tratamientos.

“Hay algunas sugerencias en este estudio de que una cafeína moderada podría ser suficiente para reducir parte de esta inflamación”, dijo Fredman.

Pero enfatizó que es demasiado pronto como para decir lo que esto podría significar. “No realizaron un ensayo clínico que evaluara la cafeína”, apuntó Fredman. “Definitivamente hay que realizar más estudios”.

El estudio, que aparece en la edición en línea del 16 de enero de la revista Nature Medicine, incluyó a más de 100 adultos. Durante la década pasada, los participantes habían tomado encuestas y provisto muestras de sangre, y se habían revisado sus expedientes médicos.

El equipo de Furman comparó las muestras de sangre de los grupos de menor y mayor edad, para ver qué genes estaban más “activados” en los adultos mayores.

Detectaron dos “racimos” de genes en que todos los miembros parecían trabajar juntos. Ambos racimos tienen que ver con la producción de una potente proteína inflamatoria llamada IL-1-beta.

Resultó que los adultos mayores podían separarse en dos grupos: los que tenían una activación alta en uno o ambos racimos de genes, y los que tenían una activación baja.

De los doce adultos en el grupo “alto”, nueve tenían hipertensión, frente a solo una de 11 personas en el grupo “bajo”. Los del grupo alto también eran mucho más propensos a tener arterias rígidas.

Encima de eso, sus análisis de sangre mostraron diferencias. Los adultos mayores en el grupo alto tenían unos niveles más altos de IL-1-beta. También tenían unos niveles más altos de unas sustancias conocidas como metabolitos del ácido nucleico. Son los productos de la descomposición de las moléculas que funcionan como bloques de construcción de los genes.

Entonces, ¿qué tiene que ver la cafeína?

Los del grupo de activación baja bebían más bebidas con cafeína. Eso condujo a los investigadores a observar más de cerca en el laboratorio.

Primero, incubaron células del sistema inmunitario con metabolitos de ácido nucleico que eran prevalentes en el grupo “alto”. Encontraron que los metabolitos aumentaban la actividad en uno de los racimos de genes inflamatorios. Eso, a su vez, hacía que las células inmunitarias produjeran más IL-1-beta.

Cuando las inyectaron en ratones, las sustancias desencadenaron una inflamación generalizada e hipertensión.

Luego, los investigadores incubaron células inmunitarias tanto en metabolitos del ácido nucleico como en cafeína.

Encontraron que la cafeína parecía bloquear las sustancias que provocaban inflamación.

Según Fredman, los resultados apuntan a algunas sustancias que pueden ser “objetivos” para tratamientos antiinflamatorios.

Investigaciones anteriores han mostrado que la IL-1-beta tiende a estar elevada en las personas con enfermedad cardiovascular, señaló Fredman. Y un ensayo clínico está evaluando ahora los efectos de un inhibidor de la IL-1-beta en los pacientes con enfermedad cardiaca.

A un nivel más amplio, dijo Fredman, el nuevo estudio comienza a abordar una pregunta fundamental.

“Esto puede ayudarnos a comprender por qué algunas personas envejecen de forma más exitosa que otras”, planteó. “¿Por qué una persona sufre un accidente cerebrovascular a los 60, mientras que otra vive hasta los 100 y nunca tiene un accidente cerebrovascular?”.

No está claro por qué algunas personas tienen una activación “alta” de los racimos de genes inflamatorios y otras no.

Pero probablemente sea en parte genético, dijo Fredman. Y el estudio muestra evidencias de ello, añadió. Las personas en el grupo de activación baja eran ocho veces más propensas a tener al menos un pariente cercano que hubiera vivido hasta los 90 años de edad o más.

{ Comments on this entry are closed }

13 consejos para cuidar tu alimentación

expresodelsur.es

Si quieres alimentarte saludablemente comienza por seguir  estos consejos

  1. Planifica tus comidas y tu lista de compra.
  2. No compres alimentos procesados ni precocinados, ya que son ricos en grasas saturadas, sal y azúcares.
  3. Intenta eliminar, o por lo menos sé moderado, el consumo de azúcares simples. Para ello evita los refrescos, zumos industriales, bollería, galletas, yogures azucarados.
  4. Disminuye el consumo de carnes, especialmente carnes rojas.
  5. Olvídate de los refinados y pásate al integral, no solo con el pan sino también la pasta, arroz, etc.
  6. Evita el alcohol. No hay un consumo mínimo seguro de alcohol, cualquier cantidad por mínima que sea resulta perjudicial para nuestro organismo.
  7. Aumenta el consumo de frutas. Trata de incorporarlas en todas tus comidas, incluso  en el desayuno,  por ejemplo puedes tomar el pan con aguacate con pera triturada con canela o con queso fresco y fresas.
  8. Aumenta el consumo de verduras, deben ser una parte importante de todos tus platos. Si no te gustan mucho, ponte como objetivo cada mes probar una receta nueva de verduras cocinadas de una manera diferente, como nunca las hayas probado. Por ejemplo, verduras en tempura o en batidos. Además procura que tanto frutas como verduras sean locales y de temporada: a menos tiempo desde la recolección, más cantidad de nutrientes que conservan. Y además, son más baratas.
  9. No te olvides de las legumbres, puedes tomarlas tantas veces como quieras.
  10. Incorpora frutos secos de manera moderada ya que son una fuente de proteínas, fibra, vitaminas y grasas saludables. Puedes tomarlos en el desayuno. Algunas sugerencias: yogur con pipas de calabaza, ensalada con nueces, espinacas con piñones…
  11. También es importante estar bien hidratados. Tomar al menos 2 litros de agua al día es una buena sugerencia.
  12. Mastica despacio, recuerda que es el primer paso de la digestión y que es importante para sentirte saciado.
  13. Finalmente no te olvides de hacer algo de deporte comienza por salir a pasear todos los días unos 40 minutos.

{ Comments on this entry are closed }


Estadisticas