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Enero 2016

imegenes tiernas de perros

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Humor: patitos

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Higos a la crema al microondas – Recetas para microondas

Ingredientes para preparar higos a la crema

600 g de higos frescos
50 g de almendras tostadas
1 clavo de olor
1 tza de nata líquida
1 cdita de café soluble o cacao en polvo
2 cdas de azúcar glass
2 cdas de azúcar blanquilla

Cómo Preparar higos a la crema

Pelar los higos y ponerlos en un recipiente de vidrio o porcelana, a continuación triturar las almendras. Añadir a los higos el azúcar blanquilla, el clavo y 1/2 taza de agua, tapar y cocer durante 2 minutos al microondas, dejar templar.

Partir los higos, distribuirlos en 4 platitos y bañarlos con su jugo de cocción. Montar la nata con el azúcar glass y verter sobre los higos espolvorear con café soluble o cacao en polvo si preferís, almendras picadas y servir frío.

Porciones / número de personas: 4
Dificultad: fácil
Tiempo de cocción: 5 min

 

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Vinculan unos antiácidos con la enfermedad renal crónica

Aunque el estudio no puede probar causalidad, se observa un daño creciente a medida que aumenta la dosis

healthfinder.gov

Un tipo de antiácidos llamados inhibidores de la bomba de protones (IBP) podrían vincularse con el daño renal a largo plazo, sugiere un estudio reciente.

Prilosec, Nexium y Prevacid pertenecen a esta clase de fármacos, que tratan la acidez y el reflujo ácido al reducir la cantidad de ácido producida por el estómago.

Las personas que usan IBP tienen un riesgo entre un 20 y un 50 por ciento más alto de contraer una enfermedad renal crónica que los no usuarios, dijo el autor líder, el Dr. Morgan Grams, profesor asistente de epidemiología de la Universidad de Johns Hopkins, en Baltimore.

El estudio aparece en la edición del 11 de enero de la revista JAMA Internal Medicine.

El estudio no establece una relación causal directa entre los fármacos y la enfermedad renal crónica. Pero, según Grams, “hallamos un riesgo creciente con una dosis creciente. Eso sugiere que quizá el efecto observado es real”.

En 2013, más de 15 millones de estadounidenses utilizaron inhibidores de la bomba de protones, según las notas de respaldo.

Pero hasta el 70 por ciento de esas recetas se han emitido de forma inadecuada, y el 25 por ciento de los usuarios a largo plazo podrían dejar de usar los fármacos sin sufrir un aumento en la acidez ni en el reflujo ácido, dijeron los autores del estudio.

El uso de antiácidos recetados ya se ha vinculado con problemas renales a corto plazo, como lesión renal aguda y una enfermedad renal inflamatoria llamada nefritis intersticial aguda, dijo Grams.

Ahora, estudios más recientes muestran un vínculo entre los fármacos y la enfermedad renal crónica, en que los riñones pierden su capacidad de filtrar la sangre de manera efectiva.

Con el tiempo, la enfermedad renal crónica puede conducir a la insuficiencia renal, obligando a una persona a someterse a diálisis regular, y tal vez a un trasplante de riñón, según los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.

En este nuevo estudio, los investigadores usaron datos sobre el uso de los inhibidores de la bomba de protones, reportado por los mismos usuarios, entre más de 10,000 personas que participaban en un estudio nacional sobre el endurecimiento de las arterias. Los investigadores también evaluaron las recetas de IBP emitidas a casi 250,000 pacientes ambulatorios de un sistema de atención sanitaria de Pensilvania.

Desde el inicio, los usuarios de IBP de ambos grupos eran más propensos a tener problemas de salud, como obesidad, hipertensión y problemas cardiacos, anotó el estudio.

En ambos grupos, los investigadores asociaron el uso de los fármacos con un mayor riesgo de enfermedad renal crónica durante diez años.

Los investigadores también compararon a las personas que usaban los medicamentos una vez al día con las que los usaban dos veces al día. Hallaron que el uso dos veces al día se asociaba con un aumento del 46 por ciento en el riesgo de enfermedad renal crónica, frente a un aumento del 15 por ciento en el riesgo entre los que tomaban una dosis al día.

Nadie está seguro sobre cómo los fármacos podrían dañar a los riñones, pero hay un par de teorías destacadas, dijo Grams. Los medicamentos podrían provocar que los niveles de magnesio del organismo bajen, y una falta de ese importante mineral podría dañar a los riñones. Los riñones también podrían dañarse con el tiempo si los pacientes sufren ataques repetidos de inflamación renal aguda debida a los inhibidores de la bomba de protones.

Los gastroenterólogos ya tienen cuidado con el uso de estos fármacos, porque se han relacionado con otros problemas de salud, como fracturas óseas e infecciones con C. difficile y neumonía, dijo el Dr. Arun Swaminath, director del programa de enfermedad intestinal inflamatoria del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York.

“Hemos comenzado a limitar la cantidad de tiempo y la cantidad de medicamentos que se toman”, explicó Swaminath.

Dado que el nuevo estudio no es un ensayo clínico, no prueba que el uso de IBP provoque una enfermedad renal crónica, apuntó el Dr. Kenneth DeVault, presidente del Colegio Americano de Gastroenterología (American College of Gastroenterology) y catedrático de medicina de la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida.

“Esos tipos de estudios, sobre grandes cantidades de datos, pueden a veces sugerir una señal de que algo sucede, pero no creo que lo prueben”, dijo DeVault.

Es posible que los usuarios de los fármacos sufran una enfermedad renal crónica con una mayor frecuencia porque tengan una peor salud en general, planteó.

Grams apuntó que los autores del estudio intentaron abordar ese problema al comparar a los usuarios de IBP con personas que usaban otros antiácidos, llamados bloqueadores H2. Ambos grupos de pacientes tendían a tener una mala salud equivalente, pero los usuarios de los IBP presentaban un riesgo de enfermedad renal crónica un 39 por ciento más alto, dijeron los investigadores.

Aunque este estudio no debe hacer que nadie deje de tomar los inhibidores de la bomba de protones de forma impulsiva, las personas que los usan con regularidad deben hablar con el médico sobre si realmente los necesitan, aconsejaron Grams y DeVault.

“Si no necesita esos fármacos, no debería usarlos”, enfatizó DeVault. “Dicho esto, hay pacientes de reflujo con acidez que de verdad necesitan los IBP para ayudarles con sus síntomas”.

Los médicos también podrían optar por recetar un bloqueador H2 como Pepcid, Tagamet o Zantac. “Para mí, es una alternativa más barata y más segura que podría funcionar igual de bien en algunos pacientes”, comentó Swaminath.

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Fotos divertidas de gatos

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Sandía – Tips y trucos

  • La sandía produce licopeno a temperatura ambiente. Mantenla en la barra y enfría por algunas horas antes de servir

 

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Los bebés nacidos con microcefalia también sufren problemas de visión vinculados al virus Zika

elmundo.es

Los bebés nacidos con microcefalia en Brasil, aparentemente, a causa del Zika [relación que aún no está demostrada científicamente pero que, según dijo ayer la OMS, existe una “fuerte sospecha” de su existencia] están sufriendo también importantes daños en su vista y, probablemente, también en los oídos, según han informado médicos del país latinoamericano.

La mitad de los 135 bebés evaluados en el centro de rehabilitación de la ciudad de Recife sufren de una visión limitada debido a que tienen deformados los nervios ópticos y las retinas. Muchos son bizcos, ha dicho la oftalmóloga Camila Ventura.

“Sus ojos están marcados de por vida”, señaló la doctora, que apuntó que “entre el 40 y el 50% de estos niños padecen importantes complicaciones visuales”.

Desde el año pasado, Brasil ha detectado alrededor de 3.700 casos de bebés nacidos con microcefalia, esto es, con un cerebro anormalmente pequeño. Se trata de una complicación neurológica de la que se está investigando su relación con el virus Zika. El aumento de la incidencia de esta malformación no tiene precedentes en Brasil, país que solía tener unos 150 casos al año, habitualmente.

Los médicos del centro de rehabilitación de Arrecife Altino Ventura están, en estos momentos, haciéndole pruebas a los bebés nacidos con este defecto congénito para determinar qué son capaces de ver y escuchar, antes de empezar a realizar con ellos una terapia que estimule su cerebro.

Daniele Ferreira Santos, es una madre de 29 años que afirma que su hijo de dos meses puede oír, pero tiene dificultades para ver. “Estoy muy triste. No sabemos cómo de afectado está su cerebro y si puede tener otros problemas en el futuro”, dice.

Ventura afirma que los bebés necesitan recibir terapia durante sus primeros tres o seis meses de vida para mejorar así su visión. En una carta al editor publicada en la revista The Lancet, Ventura y su equipo alertan a la comunidad médica de los problemas de visión detectados en los niños brasileños nacidos con microcefalia, y cuyas complicaciones se cree que pueden estar causados porque sus madres se infectaron con el virus Zika durante su embarazo.

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Alimentación infantil: errores

diariodeleon.es

¿Cuánto tiene que comer mi hijo?La gran pregunta ¿comerá suficiente? La cuestión es ¿para qué tiene que comer? Para crecer ha de preocuparnos más cuanto come, sin olvidar la calidad de lo ingerido. Para desarrollarse la calidad es más importante.

Crecer es un aumento de la masa del ser vivo, más kilos, más tamaño. Si es acelerado respecto al punto de partida, comerá más. Desarrollarse supone la maduración de órganos y sistemas, aumentar su tamaño y básicamente su función, cerebro incluido. La maduración cerebral es la clave del desarrollo psicológico. La calidad prima.

¿Cuál predomina en cada edad?

El crecimiento acelerado se produce en lactancia y adolescencia. Los dos primeros años de vida, el niño ven cuatriplicar su peso de nacimiento, pasar de 3 a 12kg. El salto de los 6 a los 12 años ni siquiera duplica su peso. Consumirá una cantidad muy alta de alimento respecto a su peso hasta los dos años, notablemente superior a la que realizará a partir de este momento.

Los enormes biberones con cereales del desayuno, pasarán a algo más liviano y masticado, para gran disgusto de los padres. Los grandes platos de puré, que se terminan en un momento son sustituidos por alimentos sólidos, que tiene que masticar, que tarda en comer.

Aquí comienzan los grandes errores. Empeñarnos en que coma mucho y lo haga rápido.

El niño está aprendiendo por fin a comer, inicia su aprendizaje de la alimentación adulta, a reconocer sabores, texturas, olores, colores. Muy importante es superar la «neofobia», la etapa del «no me gusta». Un no a lo desconocido, a los alimentos que no están en sus recuerdos. Un mecanismo ancestral de defensa, ante la posible toxicidad de un alimento nuevo. Invítale a probar y reconocer nuevos alimentos, texturas, sabores, insiste, persevera.

La educación alimentaria en esta etapa se basará en calidad y variedad. Que coma todo tipo de verduras enteras, olvida el puré que «lleva de todo». Su cerebro en evolución y desarrollo, precisa de buenas grasas para madurar correctamente, pescados azules, buen aceite de oliva, nada de bollerías, galletas para niños. Vuelve a los bocadillos de toda la vida. Desvincula del sabor dulce en todo, cereales de desayuno, yogures de sabores, petisuis dulces que se coman rápido.

Su relación con la comida se fraguará aquí. «Si no te comes todo, eres malo», «no se deja nada en el plato». Comer lo necesario, con consciencia del comer. A partir de los tres años, es fundamental que coma por si mismo, con cubiertos, masticando bien, dedicando a la comida el tiempo que necesita. Si está lleno dirá no quiero más.

Ofrece a tu hijo alimentos que haya que masticar, poco dulces, que se tengan que comer en una mesa con cubiertos, que no se coman mientras ven la tele.

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Intolerancia y alergia a la leche

listindiario.com.-Antonio Castillo

La leche se consume proveniente de mamíferos como la vaca. Contiene agua, minerales, calcio, hidratos de carbono (lactosa), materia grasa, vitaminas y proteínas. Las reacciones adversas que pueden ocurrir tras su ingesta son intolerancia (incapacidad para la correcta metabolización de los azúcares, en este caso la lactosa) y alergia a proteínas.

El cuadro clínico de la intolerancia consiste en diarrea intensa, explosiva y ruidosa que puede iniciar de minutos a horas tras la ingesta de lácteos, y nunca amenaza la vida; pudiendo tolerarse en algunas ocasiones la ingesta de bajas cantidades. O sea, es dosis-dependiente. La alergia es dosis-independiente, es decir, puede ocurrir con la ingesta de cantidades mínimas de leche. El cuadro clínico de la alergia a la leche puede ser la aparición de ronchas, vómitos, diarreas y dificultad para respirar de forma inmediata a la ingesta, o vómitos y diarrea incoercibles que inician horas después de la ingesta, y pueden llevar al choque hemodinámico.

En el caso de la intolerancia a la lactosa, el tratamiento consiste en el consumo de leche sin lactosa. El tratamiento de la alergia a proteínas de leche de mamífero consiste en la evitación completa de los lácteos, pudiendo administrarse en los niños pequeños fórmulas especiales de proteínas hidrolizadas.

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Fotografia de mariposa de diseño raro

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