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septiembre 2015

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El tabaco es uno de los agentes externos que más dañan al feto

  • Podría desencadenar malformaciones y problemas evolutivos en el bebé.
  • El tabaco causa un desarrollo neuroevolutivo inferior.
  • La medicina fetal estudia qué tipo de agentes causan problemas en el feto.

El tabaco, según la Organización Mundial de la Salud, causa cada año la muerte de tres millones de personas. Su peligro no se dirige solo a quienes lo consumen. Lo sufren los fumadores pasivos y entre ellos el bebé en gestación. El humo del tabaco es uno de los agentes externos que más daños causan en el feto.

Muchas de las malformaciones fetales y de los problemas más frecuentes en el desarrollo evolutivo de los fetos podrían reducirse evitando el humo del tabaco. Y sin embargo, entre el 25 y el 40% de las embarazadas fuman durante la gestación.

Ello provoca en los fetos un desarrollo neuroevolutivo “discretamente inferior” al de los hijos de las gestantes no fumadoras, ha explicado el jefe de Obstetricia del Hospital Clínic de Barcelona, Eduard Gratacós.

Sincronización entre madre y feto

Según este especialista, los problemas mas frecuentes que interfieren en el correcto desarrollo del feto son el retraso en el crecimiento intrauterino, que afecta al 7-8% de la población gestante, y los problemas de prematuridad, que afectan a otro tanto de los embarazos.

Son resultado de adaptaciones inadecuadas al embarazo. Esto ocurre porque para que un embarazo transcurra con normalidad, debe producirse una “perfecta sincronización” entre la madre y el feto; si no, el cuerpo de la madre “lo rechazaría como si fuera un trasplante de otra persona”.

Cuando ese mecanismo de reconocimento falla, la placenta -que suministra alimento y oxigeno al bebé- no se desarrolla bien.

En esos casos, el feto, “que no deja de construirse”, se adapta a la nueva situación y reprograma sus funciones, lo que después puede producir problemas endocrinólogicos, cardiovasculares, o neurológicos, que el niño arrastrará toda su vida y que no se detectarán hasta que el menor tenga entre cuatro y siete años.

Agentes externos: el tabaco

Sin embargo, también hay agentes externos que, como algunos medicamentos, pueden causar complicaciones durante el embarazo: el peor de todos, el tabaco.

Saber qué tipo de agentes, externos o no, causan problemas en el feto es el reto al que cada día se enfrenta la medicina fetal, una especialidad relativamente nueva (treinta años), que ya permite realizar cirugía fetal y que en poco tiempo será capaz incluso de medir las conexiones cerebrales del feto durante la formación del cerebro.

Este investigador del Clinic de Barcelona afirma que en los próximos años esta disciplina médica conseguirá entender por qué algunos individuos tienen más riesgo de sufrir ciertas enfermedades de adultos, lo que permitirá “intervenir desde que son niños”.

 

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La epilepsia, un trastorno neurológico frecuente

Pese a los avances científicos, persiste mucho del temor y la incomprensión que han rodeado a esta patología que afecta a unas 50 millones de personas en todo el mundo. Sus síntomas y tratamientos

La epilepsia es una enfermedad cerebral crónica que afecta a personas de todo el mundo y se caracteriza por convulsiones recurrentes. Estas convulsiones son episodios breves de movimientos involuntarios que pueden afectar a una parte del cuerpo (convulsiones parciales) o a su totalidad (convulsiones generalizadas) y a veces se acompañan de pérdida de la consciencia y del control de los esfínteres.

Los episodios de convulsiones se deben a descargas eléctricas excesivas de grupos de células cerebrales. Las descargas pueden producirse en diferentes partes del cerebro. Las convulsiones pueden ir desde episodios muy breves de ausencia o de contracciones musculares hasta convulsiones prolongadas y graves. Su frecuencia también puede variar desde menos de una al año hasta varias al día.

Una sola convulsión no significa epilepsia (hasta un 10% de la población mundial sufre una convulsión a lo largo de su vida). La epilepsia se define por dos o más convulsiones no provocadas. Es uno de los trastornos reconocidos más antiguos del mundo, sobre el cual existen registros escritos que se remontan al 4000 a. C. Durante siglos, el temor, la incomprensión, la discriminación y estigmatización social han rodeado a esta enfermedad. Esta estigmatización persiste hoy en día en muchos países del mundo y puede influir en la calidad de vida de las personas con epilepsia y sus familias.

Signos y síntomas

Las características de los ataques son variables y dependen de la zona del cerebro en la que empieza el trastorno, así como de su propagación. Pueden producirse síntomas transitorios, como ausencias o pérdidas de conocimiento, y trastornos del movimiento, de los sentidos (en particular la visión, la audición y el gusto), del humor o de otras funciones cognitivas.

Las personas con convulsiones tienden a padecer más problemas físicos (tales como fracturas y hematomas derivados de traumatismos relacionados con las convulsiones) y mayores tasas de trastornos psicosociales, incluidas la ansiedad y la depresión. Del mismo modo, el riesgo de muerte prematura en las personas epilépticas en tres veces mayor que el de la población general, y las tasas más altas se registran en los países de ingresos bajos y medianos y en las zonas rurales más que en las urbanas. En esos países, una gran parte de las causas de defunción relacionadas con la epilepsia se pueden prevenir, por ejemplo, caídas, ahogamientos, quemaduras y convulsiones prolongadas.

Frecuencia de la enfermedad

En la actualidad, unos 50 millones de personas de todo el mundo padecen epilepsia. La proporción estimada de la población general con epilepsia activa (es decir, ataques continuos o necesidad de tratamiento) en algún momento dado oscila entre 4 y 10 por 1000 personas. Sin embargo, algunos estudios realizados en países de ingresos bajos y medianos sugieren una proporción mucho mayor, entre 7 y 14 por 1000 personas.

Según estimaciones, se diagnostican anualmente unos 2,4 millones de casos de epilepsia. En los países de altos ingresos, los nuevos casos registrados cada año entre la población general oscilan entre 30 y 50 por 100 000 personas. En los países de ingresos bajos y medianos esa cifra puede ser hasta dos veces más alta.

Esto se debe probablemente al mayor riesgo de enfermedades endémicas tales como el paludismo o la neurocisticercosis; la mayor incidencia de traumatismos relacionados con accidentes de tránsito; traumatismos derivados del parto; y variaciones en la infraestructura médica, la disponibilidad de programas de salud preventiva y la atención accesible. Casi el 80% de las personas epilépticas viven en países de ingresos bajos y medianos.

Causas

La epilepsia no es contagiosa. El tipo más frecuente de epilepsia, que afecta a 6 de cada 10 personas, es la epilepsia idiopática, es decir, la que no tiene una causa identificable. La epilepsia con causas conocidas se denomina epilepsia secundaria o sintomática. Dichas causas pueden consistir en:

  • daño cerebral por lesiones prenatales o perinatales (por ejemplo, asfixia o traumatismos durante el parto, bajo peso al nacer);
  • malformaciones congénitas o alteraciones genéticas con malformaciones cerebrales asociadas;
  • un traumatismo craneoencefálico grave;
  • un accidente cerebrovascular que limita la llegada del oxígeno al cerebro;
  • infecciones cerebrales como las meningitis y encefalitis o la neurocisticercosis;
  • algunos síndromes genéticos;
  • los tumores cerebrales.

Tratamiento

La epilepsia se puede tratar fácil y asequiblemente con medicación diaria económica cuyo costo anual es apenas de unos US$ 5. Estudios recientes en los países de ingresos bajos y medianos han revelado que hasta un 70% de los niños y adultos diagnosticados recientemente de epilepsia pueden tratarse con éxito (es decir, tener sus convulsiones completamente controladas) con fármacos anticonvulsionantes. Además, después de 2 a 5 años de tratamiento eficaz y una vez desaparecidas las convulsiones, los medicamentos se pueden retirar a un 70% de los niños y un 60% de los adultos, sin riesgo de ulterior recaída.

 

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Un estudio respalda el vínculo entre el estrés y los ataques epilépticos

El estrés activó la respuesta cerebral en algunos pacientes en una investigación preliminar

Hace mucho que los científicos piensan que el estrés desempeña un papel en los ataques epilépticos, y una nueva evidencia sugiere que los pacientes de epilepsia que creen que es así experimentan una respuesta cerebral distinta cuando se enfrentan a una situación angustiosa.

Investigadores de la Universidad de Cincinnati realizaron IRM funcionales del cerebro durante un ejercicio matemático estresante en 16 pacientes de epilepsia que consideraban al estrés como un factor en el control de los ataques, y en siete pacientes que no lo consideraban así. Aunque ambos grupos rindieron de forma parecida en la prueba, los que percibían que el estrés tenía un impacto en la epilepsia mostraron una mayor activación cerebral que los demás durante las partes más difíciles de la prueba.

“Una de las cosas que escuchamos con frecuencia es que muchos pacientes de epilepsia creen que los ataques son afectados por el estrés… pero nadie en realidad había observado la [respuesta cerebral] u otros elementos de la respuesta fisiológica”, planteó la autora del estudio Jane Allendorfer, profesora de neurología de la Universidad de Alabama, en Birmingham. Cuando se llevó a cabo el estudio, Allendorfer trabajaba en la Universidad de Cincinnati.

Añadió que “nos sorprendió observar esta diferencia, pero también nos emocionó mucho verla, porque es algo que no se había hecho antes”.

La investigación será presentada este lunes en la reunión anual de la Sociedad Americana de la Epilepsia (American Epilepsy Society), en San Diego. Los datos presentados en conferencias científicas no han sido revisados por profesionales ni publicados, y se consideran preliminares.

La epilepsia es un trastorno cerebral que produce ataques repetidos, y afecta a más de dos millones de personas en Estados Unidos, según los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) de EE. UU. Se estima que en todo el mundo entre 50 y 65 millones de personas sufren de la afección.

Para el nuevo estudio, todos los participantes recibieron inicialmente problemas sencillos de resta para que los resolvieran, y luego una “tarea estresante” durante la cual tenían que realizar una resta difícil. Se dio a los participantes una retroalimentación positiva durante la parte más fácil, y una retroalimentación negativa durante la sección más difícil, independientemente de qué tan bien lo hacían en realidad.

La activación cerebral observada en la IRM entre los que percibían que el estrés afectaba sus ataques se vio en varias regiones, entre ellas el lóbulo temporal izquierdo, donde se originaba su epilepsia. Esa activación cerebral no se observó en el grupo de comparación.

Un experto en epilepsia dice que los resultados del estudio reflejan lo que sus pacientes le dicen.

“Todo el que trata a muchos pacientes por ataques sabe que muchos culpan al estrés de cualquier ataque no controlado que sufren, incluso cuando están tomando sus medicamentos y no están privados de sueño”, señaló el Dr. Steven Pacia, director del Centro de Epilepsia de la división de neurología del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. “Este estudio es el primero en realmente mostrar que quizás haya algún problema de activación en el cerebro que es distinto en los pacientes que reportan este problema. Creo que todos sabemos que decirle a los pacientes que reduzcan su estrés para reducir los ataques el algo bueno”.

Pacia y Allendorfer, autor del estudio, concurrieron en que la investigación debe ser replicada en grupos más grandes de pacientes, lo que podría apuntar a nuevas formas de controlar o tratar los ataques.

“Eventualmente, si podemos caracterizar la respuesta al estrés en los pacientes… quizás esto pueda ser una forma de dirigir distintos tipos de terapia para ayudar a reducir la frecuencia de los ataques”, planteó Allendorfer.

Aunque el estudio encontró una asociación entre la respuesta al estrés y los ataques epilépticos, no demostró causalidad.

 

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¿Qué te depara tu pareja? Conoce las etapas de una relación

Triunfar en el amor no es una tarea fácil. Desde el idílico coqueteo hasta la rutina del día a día nos dan cuenta que una relación requiere más que palabras dulces o noches fogosas. Las personas cambian, y los noviazgos, también ¿En qué etapa te encuentras? ¿Cómo afrontarla para lograr el éxito que esperabas en un principio?

Las mariposas revoloteando no siempre estarán presentes, y los conflictos y la rutina tampoco serán una opción. No importa cuál sea el estado de la relación, siempre nos preguntamos ¿hacia dónde vamos? Sin afanes, pero sí con expectativas. Para amar hay que aprender que el camino del amor no va en solitario, y que para evolucionar hay que escuchar y saber callar.

1.   Química a primera vista: Es el preámbulo de cualquier relación, que hasta el momento se visualiza como “casual” o experimental. Para algunos expertos, es esta etapa en la que más errores cometemos: somos más  “viscerales” e instintivos. Aunque es el momento donde todo entra por los ojos, un primer contacto verbal o compartir en lo mínimo es lo que realmente define la química: qué tan bien te entiendes (por el momento) con esa persona, si te sientes bien cuando estás con ella y las ganas de seguir haciéndolo.

•  Consejo: Arriésgate y déjate llevar por tu corazón si sientes esta reacción con alguien. Lo peor que puede pasar es que no le des un “sí” y él simplemente de la vuelta antes de que las cosas se tornen más serias.

2.   Enamoramiento: Lo más peligroso de esta fase es cuando tendemos a idealizar a la persona. Es la proyección de “la pareja ideal” la que hace que actúes más con el corazón que con la razón. Todo es perfecto: en pleno cortejo, a la luz solo saldrán acciones buenas. Hay energía positiva, sentimos que nos conocimos de toda la vida, hay entusiasmo y deseo. El resultado de la ecuación: estamos llenos de felicidad, nada podría salir mal. Es el momento de mayor atracción.

• Consejo: Aunque idealizar a alguien también implica encontrar todas sus cualidades y engrandecerlo, debes ser consciente de que es apenas un primer acercamiento, de que para conocer a tu pareja por lo menos en un porcentaje aceptable, falta mucho, y en ese lapsus de tiempo, vas a llevarte varias sorpresas, que no siempre serán malas, pero que sí te desmotivarán si lo que has hecho hasta ahora es creer que quien está a tu lado es perfecto. Recuerda: nadie lo es y todos tenemos defectos.

3.    ¿Quién eres realmente?: Es tiempo de conocerse más, tus mismas expectativas te lo pedirán. ¿Por qué? Porque quieres ir más allá, pero con seguridad, y sabes que detrás de un mundo color de rosas y lleno de corazones, hay una pareja con falencias y diferente a ti en varios aspectos. Es el momento en el que la relación se torne más real y las decisiones importantes se toman en conjunto. Primero, presentar a la pareja en sociedad (familia y amigos) y esperar que él haga lo mismo, es una formalización concreta. Construir proyectos juntos (como un viaje o hasta inversiones económicas compartidas) y descubrir defectos y virtudes son los primeros pasos.  Ibis Schlesinger lo explica así: “compartir sueños sucede cuando queremos amar y ser amados y confiamos que nuestro amor durará para siempre.  Hacemos promesas al ser amado sobre estos sueños”.

• Consejo: Tiempo de conocerse realmente, ahora comparten más instantes (y espacios)  juntos y las novedades no serán tan recurrentes ni emocionantes como en un principio. Es la etapa indicada para aprender a escuchar, a dejar entrar a la temida palabra “rutina” a la relación y disfrutar de ella: tienes a tu lado alguien que comparte su vida y cotidianidad contigo, alguien que hace cosas que tal vez no sean de su total agrado, solo para estar junto a ti. Debes dar lo mismo y ceder sin que esto se convierta en sacrificio.

4.   Algo no está funcionando: Las primeras crisis reales hacen su aparición. Son el reflejo del paso del tiempo, donde los defectos pueden convertirse en grandes obstáculos. Hemos “desgastado” ciertos códigos de la relación y la cotidianidad aparece como un arma letal. La pasión disminuye y ya no somos el centro de atención de nuestra pareja. Pero si lo piensas mejor, él tampoco es una prioridad en tu vida, así que las cartas están repartidas por igual.

• Consejo: Hay que replantear ciertas cosas. Busquen la novedad en lo que hacen, y sobre todo, se tienen que dar cuenta que más allá de ser novios y amantes, son amigos, que pueden confiarse cualquier cosa por más dolorosa o desagradable que sea. Renovarse en el área sexual es otro mecanismo para reinventarse.

5.   Te toca porque te toca: En algún momento de la vida en pareja, llega un período en el que sientes que el “estar por estar” es la principal característica (y condena) de la relación. Es normal, siempre y cuando dure periodos cortos y no se convierta en una constante de meses; si así es, lo mejor es replantear el rumbo de la relación y tomar decisiones radicales. La enfermedad de una  pareja es convivir porque les toca, por el qué dirán o para no hacer daño a los hijos. Estar ante la sociedad como una pareja estable y vivir como perros y gatos puertas adentro no es un buen signo. Sin embargo, tener momentos críticos donde lo último que quieres es tenerlo al lado, es algo completamente común y normal.

• Consejo: No dejarse llevar por orgullos. Escudriñar por medidas extremas no es el remedio, reinventarse sí. Nuevas propuestas para revivir el romance pueden ser la opción, además del truco infalible que por muy tradicional que suene, es el que nunca falla: hablar con sinceridad, sin tapujos y sin penas. Nada de irse a la cama con un discurso que nunca saldrá de tu boca.

 

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Alivia los síntomas de la menopausia

La Dra. Evelyn Cintrón habla sobre una posible solución para la pérdida del apetito sexual durante la menopausia.

Muchas mujeres, aunque lucen jóvenes al cumplir 40 años de edad, se sienten sin energía y comienzan a experimentar una serie de cambios: que aumentan de peso haciendo ejercicio y sin haber cambiado sus hábitos de alimentación; Las libritas de más se hacen evidentes, sobre todo en el área de la pancita; se deprimen sin tener razón para ello, entre otros.

Sin embargo, durante esta etapa de perimenopausia o menopausia, dichos cambios y los llamados “calores” no son necesariamente el tema que más les preocupa a muchas mujeres. Aunque ellas no lo digan abiertamente, lo que en realidad les quita el sueño son los efectos que tiene la menopausia en su vida sexual, ya que, a pesar de amar a sus parejas, comienzan a perder el deseo sexual o libido.

La buena noticia es que estos síntomas, que pueden haber dejado tus noches de pasión en el pasado, quizá tengan alivio con una baja dosis de la hormona DHEA (dehidroepiandrosterona). ¡Entérate!

¿Qué es la DHEA?

La DHEA a menudo es conocida como la “madre de todas las hormonas” debido a que alimenta su trayectoria, un término que se refiere a la delicada interacción de las hormonas en el cuerpo. La mujer depende de los niveles adecuados de DHEA para equilibrar otras hormonas claves en el organismo, tales como el estrógeno, la progesterona y la testosterona.

En la mujer, la DHEA es producida por las glándulas adrenales. A medida que la persona envejece los niveles de DHEA, como en la mayoría de las hormonas, comienzan a disminuir. Sin embargo, el envejecimiento no es el único culpable. Se le ha llamado la hormona de la juventud debido a que han descubierto una correlación entre el envejecimiento y los niveles de esta sustancia en nuestro organismo.

Por otro lado, es parte de la naturaleza que el deseo sexual en las mujeres disminuya cuando no hay ovulación. Esto se debe a que los niveles de las hormonas sexuales bajan, lo que en algunas personas produce el desinterés y problemas físicos, como dificultad para excitarse y lubricar. Existen alternativas, como la terapia de reemplazo hormonal que pueden darte un empujoncito para volver con todo a disfrutar de los momentos de pasión con tu pareja.

Según un estudio reciente, una dosis baja de la hormona DHEA puede ser tan efectiva como la terapia de reemplazo hormonal para combatir los síntomas sexuales durante la menopausia. Esto abre una nueva posibilidad para muchas mujeres que se preocupan por los síntomas de la menopausia, en especial por aquellos que afectan la habilidad de disfrutar de las relaciones sexuales.

Producción en el organismo

Nuestro organismo comienza a producir pequeñas cantidades de DHEA a la edad de 7 años hasta los 25 años, que es cuando alcanza su máximo nivel, para después decrecer su producción un 20% cada diez años. En la actualidad ha cobrado un gran valor médico-preventivo debido a sus posibles aplicaciones para prevenir el envejecimiento, así como para potenciar el apetito sexual.

Se ha confirmado que los niveles de esta hormona disminuyen tanto en la mujer como en el hombre a medida que se envejece, y se estudian los resultados de la administración de esta sustancia por vía oral. Hoy en día, algunas personas y atletas usan el DHEA para aumentar la masa muscular, la fuerza y la energía; perder peso, disminuir los síntomas de la menopausia y estimular el sistema inmunológico. Las mujeres que han pasado la menopausia a veces usan dicha hormona en el interior de la vagina para reforzar las paredes de la misma. También lo toman para aumentar la densidad mineral ósea.

Revisa tu nivel hormonal

Con la cantidad de beneficios asociados a la DHEA, definitivamente vale la pena ver a tu médico para revisar sus niveles. Si sospechas que los síntomas que estás experimentando se deben al desequilibrio de esta hormona, existen pruebas disponibles para determinar sus niveles. Como con cualquier suplemento, debes consultar a tu médico antes de tomarlo, en especial si te encuentras bajo tratamiento o si toma medicamentos prescritos. La DHEA se presenta en cápsulas de 10, 25 mg o 50 mg y se toma normalmente por la mañana y en la tarde.

Beneficios de la DHEA

* Antienvejecimiento y longevidad

* Aumento de energía y vigor

* Mejora el apetito sexual

* Preserva la masa muscular e incrementa el funcionamiento atlético

* Mejora el equilibrio de la insulina (enfermos de diabetes)

* Mejora el estado y la densidad de los huesos (enfermos de osteoporosis)

* Desarrolla la memoria y el sistema cognitivo

* Combate enfermedades de tipo degenerativo como la enfermedad de Alzheimer y el Parkinson

 

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gato y periquitos

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Que la epilepsia no te coja por sorpresa

«La epilepsia sigue siendo una gran desconocida para la sociedad española, una patología que desde distintas asociaciones de pacientes luchamos por sacar de la sombra». Así lo señala la presidenta de la Asociación Madrileña de Epilepsia, María Oyarzun Marchesi. La epilepsia es una enfermedad tan antigua como la humanidad, afirma Juan Mercadé Cerdá, Coordinador del grupo de estudio de epilepsia de la Sociedad Española de Neurología (SEN). «Proviene del griego, cuyo significado es coger por sorpresa, y para los pueblos primitivos sus manifestaciones se consideraban como producto del castigo de los dioses o la posesión del enfermo por un espíritu maligno. A finales del siglo XIX el neurólogo inglés John Hugling Jackson, estableció de forma definitiva que la epilepsia se producía por una alteración transitoria de unas células cerebrales, llamadas neuronas. La alteración del normal funcionamiento transitorio de estas células puede causar sensaciones, emociones, comportamientos extraños, perdida de conocimiento y espasmos musculares».

Se puede definir, explica Mercadé, como un conjunto heterogéneo de enfermedades que tienen en común una predisposición mantenida de las neuronas cerebrales a generar crisis epilépticas y sus consiguientes alteraciones neurobiológicas, cognitivas, psicológicas y sociales, que conllevan una importante repercusión socio-sanitaria.

Junto con las cefaleas, el ictus o la enfermedad de Alzhéimer, la epilepsia es una de las enfermedades neurológicas más frecuentes. Su prevalencia varía ampliamente según los estudios. En España se estima en alrededor de 400.000 pacientes, con una incidencia anual entre 31-57 casos / 100.000 habitantes (entre 12.400 y 22.000 nuevos casos por año).

Con el tratamiento adecuado el 70% de los pacientes con epilepsia, consiguen no tener crisis y un en algunos casos pueden dejar la medicación transcurridos unos años. Sin embargo, el 30% de los pacientes no consiguen controlar adecuadamente sus crisis a pesar del tratamiento farmacológico. Esto significa que en España hasta 100.000 pacientes necesitarían algún tratamiento alternativo, incluyendo la cirugía.

Impacto global

Desde el punto de vista de la población general, la epilepsia afecta tanto al paciente como a la familia, los amigos y el entorno escolar y laboral. La actitud hacia la enfermedad está cambiando, lo que refleja una sociedad más informada. Sin embargo, aún hoy en día es una enfermedad que puede estigmatizar y discriminar. Por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) y La Liga Internacional Contra la Epilepsia, están llevando a cabo campañas que tienen como objetivo proporcionar a la sociedad mejor información y mayor sensibilización sobre la epilepsia, y reforzar el esfuerzo por mejorar la atención y reducir el impacto de la enfermedad.

Uno de los principales objetivos de las asociaciones, como la Asociación Madrileña de Epilepsia, es acabar con esa falta de información y con el estigma social que muchas veces acompaña a esta patología.

Falsos mitos de la epilepsia

  • La epilepsia es una enfermedad mental (Falso)
  • Todas la crisis epilépticas implican convulsiones , sacudidas incontrolables, babeo y pérdida de control de la vejiga (Falso)
  • Las personas con epilepsia sufren retraso o afectación mental
  • Es una enfermedad hereditaria
  • Durante una crisis se debe introducir algún objeto en la boca del afectado
  • Conviene sujetar al paciente durante las crisis

Frente a esos mitos la realidad es que:

  • La epilepsia es una enfermedad neurológica. Afecta al 1% de los españoles (alrededor de 400.000) y se estima que cada año 20.000 personas manifiestan por primera vez la enfermedad.
  •  Del total de afectados, el 70% está perfectamente controlado con fármacos antiepilépticos que evitan la aparición de crisis
  •  Hay muchos tipos de epilepsia y, consecuentemente, muchos tipos de crisis, cada una acompañada de un conjunto diferente de síntomas. Algunas presentan síntomas visuales; otras se limitan a sacudidas en un brazo; otras provocan dificultad para expresarse, otras problemas de visión…
  •  Las crisis, si se producen, suelen duran uno o dos minutos a los sumo
  •  Durante la crisis no se debe introducir nada por la boca del afectado
  •  No se debe interferir en los movimientos del paciente, ni sujetarlo, ni tratar de reanimarlo, ni realizar respiración artificial

Qué hacer y qué no hacer ante una crisis

  • Lo primero, desde luego, es mantener la calma, no asustarse e intentar tranquilizar a los demás.
  • Se deben alejar los objetos que haya alrededor del afectado para evitar que se haga daño; conviene girarle la cabeza hacia un lado para situarlo en lo que se llama posición lateral de seguridad.
  •  También es aconsejable ponerle una almohada o algo blando bajo la cabeza y, sin sujetar al paciente, esperar a que la crisis pase.
  •  Lo que en ningún caso se debe hacer es tratar de introducir nada en la boca del afectado; tampoco hay que sujetarlo ni tratar de darle nada de beber. Y llamar al médico o acudir a urgencias sólo es preciso si la crisis se repite, si es la primera que se produce o si se prolonga más de cinco minutos.

 

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Fondos de escritorio

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Una de cada cuatro mujeres en edad menopáusica requiere de tratamiento, pero menos del 4% sigue una terapia hormonal

Una de cada cuatro mujeres en edad menopáusica requiere de tratamiento, si bien menos del cuatro por ciento sigue una terapia hormonal, según han expuesto este miércoles diversos especialistas reunidos en el ‘II Curso de Climaterio y Menopausia’, que se ha celebrado en Granada, en el que han detallado que alrededor de un millón y medio de andaluzas tiene más de 50 años, la edad en la que suele aparecer la menopausia.

El coordinador de este curso, Nicolás Mendoza, quien además es miembro de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), ha recordado que con la menopausia “llegan trastornos y patologías asociadas, como la osteoporosis, problemas cardiovasculares, incontinencia urinaria o sofocos”.

De hecho, ha recalcado que una de cada cuatro mujeres necesita ayuda terapéutica para afrontar esta etapa con calidad de vida y tratar todos los problemas de salud asociados al climaterio, aunque ha apuntado a la “falta de información” como la principal causa de que “sólo un cuatro por ciento de estas mujeres siga una terapia hormonal”.

Ha sostenido que la terapia hormonal alivia los síntomas vasomotores y favorece una acción preventiva de la osteoporosis. “Es importante trasladar a las pacientes las opciones terapéuticas de las que disponen para garantizarles una buena calidad de vida, y para ello es fundamental la coordinación entre ginecólogos, endocrinos, urólogos y médicos de atención primaria para que la mujer reciba una atención integral durante el climaterio”, ha ahondado.

Por su parte, el presidente de la AEEM, el doctor Rafael Sánchez Borrego, se ha referido a la necesidad de actualizar varios protocolos de tratamiento en la atención sanitaria que recibe la mujer “para que podamos aplicarlos de manera individualizada a cada paciente”.

Se trata, ha prosguido, “de fomentar la coordinación y formación de los especialistas implicados en el tratamiento de los posibles trastornos que pueden presentarse en la mujer madura y promover el conocimiento de la mujer en esa etapa de su vida”.

FALSA CREENCIA

Según la AEEM, la creencia de que las terapias hormonales son perjudiciales para la salud ha sido la razón fundamental por la que sólo el cuatro por ciento% de las mujeres españolas opte por comenzar un tratamiento, si bien estos expertos insisten en que aplicándose en la dosis adecuada, el tiempo necesario y bajo control médico, no existe ningún problema.

“En cualquier caso, debemos cubrir las necesidades de la mujer en cada momento y etapa del climaterio, reevaluando sus necesidades de forma conjunta con cada paciente y enfocando cualquier acción a aportar bienestar a su vida”, ha señalado al respecto.

Para llegar a la madurez con calidad de vida, los especialistas destacan también la importancia de poner en práctica la medicina preventiva.

“Desde el momento en que la mujer empieza a tener desarreglos menstruales debe continuar con los hábitos de vida saludables recomendados para cualquier otra persona o adoptarlos si no los tenía anteriormente. Así, se debe realizar ejercicio físico de forma continuada, dejar hábitos como fumar o el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y tener una alimentación equilibrada y rica en alimentos con calcio”, ha concluido.

 

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Tips para una Vida Saludable

  • Fabulosa fibra. La fibra disminuye el colesterol, combate el estreñimiento y se encuentra en las frutas, los vegetales y los granos integrales
  • Contra la hipertensión. Frutas como los kiwis y las naranjas contienen bastante potasio, mineral que ayuda a disminuir la presión arterial alta
  • Si vas a hacer ejercicio por 1hr o más, come un bocadillo alto en carbohidratos. Prueba yogur, un tazón de cereal o un batido
  • Posible embarazo… Si tienes signos como fatiga, náusea, dolores de espalda baja, dolores de cabeza, necesidad de ir al baño frecuentemente o antojo de ciertos alimentos, es posible que estés embarazada. Te recomendamos que consultes con un médico especialista
  • Contra el cáncer. Comer productos ricos en antioxidantes como frutas, vegetales o cereales integrales reduce el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer

 

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